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Rosa Margarita Bonetti de Santana (Doña pirigua): «No hay política ambiental posible, sin una educación de calidad»

Un alma noble en favor de la riqueza natural.

fotos: Misael Ramírez y Mayra de Ramírez estilismo Joselo Franjul

COMPROMETIDA.

En aquella tarde veraniega, los rayos del sol nos abrazaban cálidamente para hacernos entrar en consonancia con el esplendor que destilan los jardines de  la “Madre del medioambiente nacional”, Doña Pirigua, quien nos habló de su compromiso y pasión por la naturaleza.

Su idilio con la biodiversidad la hace aflorar los sentimientos más enternecedores que un ser humano pueda manifestar a través de su obra. El llevar en sus hombros el gran peso de un legado que ha forjado con esmero y responsabilidad, en favor de la vida ecológica del país, la ha hecho merecer la más grande de las admiraciones y el mayor de los respetos por su encomiable y dadivosa labor sin fines de aplausos, que realiza desde la Fundación Propagas. Sus esfuerzos han contribuido a devolver la suntuosidad propia de la Madre Tierra, por ser una abanderada de causas justas, tal es el caso de la medioambiental. Esto, sin duda, la ha colocado en un sitial privilegiado, en el que ostenta la grandeza de una persona comprometida con su gente y sus necesidades habituales. Rosa Margarita Bonetti de Santana, cariñosamente “Doña Pirigua”, es una mujer de entereza, convicción, valores y determinación, pero, sobre todo, un alma generosa que lucha día a día por un mejor porvenir para nuestra sociedad. Su altruismo medioambiental trasciende fronteras y enorgullece a quienes tenemos la dicha de llamarnos dominicanos igual que ella. 

“Me llena de orgullo saber que, a través de nuestro trabajo, hemos podido incidir en colocar el ambiente en la agenda pública nacional”.

RITMO SOCIAL: Todos tendemos a atesorar sueños y el deseo de verlos materizalizarse, ¿cuál sería el suyo y por qué?

Rosa Margarita Bonetti: Mi mayor sueño es poder incidir en la política educativa, sobre todo en todos los aspectos relacionados con la educación ambiental, para garantizar que se establezca una educación de calidad hacia el desarrollo sostenible y el consumo responsable en cada escuela del país.  

RS: Es una abanderada de las causas medioambientales. ¿Cómo surgió en usted el interés de ser una férrea defensora de este sector?

RMB:  Hace más de 40 años, recién casada, fui junto a mi esposo y un grupo de amigos a la Loma del Aguacate en la Sierra de Bahoruco. Cuando me paré y vi la devastación en Haití y lo comparé con el verdor de la República Dominicana, le comenté a mi esposo que el día que Dios me diera la oportunidad y el tiempo, me dedicaría a conservar el ambiente en mi país. Este fue el primer paso que di para embarcarme en una larga trayectoria de más de tres décadas, a favor de nuestro país y la conservación del ambiente.

RS: ¿Qué es lo que más le apasiona de estar constantemente inmersa entre la magnificencia de la Madre Naturaleza?

RMB: Mi contacto directo con la naturaleza me ha permitido comprobar que no existe nada en la Madre Tierra al azar. En ella todo está perfectamente unido por un hilo conductor, un orden que compone el mundo tan diverso y natural que conocemos. Apreciar cómo la naturaleza crea y adopta múltiples formas de gran belleza nos conecta con ella y, también, nos coloca en una posición de asombro y humildad respecto al lugar que ocupa la humanidad en relación al resto de la biodiversidad. Estamos íntimamente conectados de forma aterradora y, a su vez, hermosa, ya que nada ni nadie es, en sí mismo, sino en relación con el contexto del que es parte.  

RS: “La Dama del Medio Ambiente”, así es catalogada usted. ¿Cuáles sentimientos le afloran cuando ve prosperar un proyecto en favor de la biodiversidad nacional?

RMB: Me llena de orgullo saber que, a través de nuestro trabajo, hemos podido incidir en colocar el ambiente en la agenda pública nacional.  Hoy existe mucha más conciencia, a nivel general, sobre la importancia de conservar el Medio Ambiente para el desarrollo sostenible del país.  Cada día son más los ciudadanos que eligen productos sostenibles y realizan cambios sustanciales en su hábitos y estilo de vida. Las empresas hoy son más responsables socialmente. Se ha comenzado a hablar de economía circular y la sostenibilidad es parte del vocabulario diario de los empresarios. Esto no era así hace quince años, cuando inició la Fundación Propagas.

Pero, sobre todo, nuestra apuesta ha sido hacia la educación ambiental como una vía efectiva para promover la noción del bien común y la capacidad de establecer vínculos con las comunidades con las que nos relacionamos. Y hemos logrado que la educación ambiental sea vista como una prioridad. Hoy, tenemos la Ley 94-20, que pretende garantizar la educación ambiental en los diferentes niveles, ciclos, grados, modalidades y etapas del sistema educativo dominicano, en centros docentes públicos y privados, de forma transversal y articulada, en todas las modalidades de enseñanza formal, no formal e informal.

RS: En el 2018, recibió el “Women Together Awards” por su contribución al mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades y el entorno natural, ¿qué recuerda de tan memorable distinción por su afable labor?

RMB: Me sorprendió. Nunca pensé que el trabajo que se ha venido realizando sería motivo de un reconocimiento internacional de esa magnitud.

Pero, a la vez, recuerdo estar allí, en las Naciones Unidas, y pensar: “Parece que lo que estamos haciendo cala en las personas.” Como dije en mis palabras de entrega, este no es solo un reconocimiento para mí, también lo es para todos los aliados que han colaborado con nuestra fundación y compartido el sueño de preservar los recursos naturales que posee nuestro país para garantizar el desarrollo sostenible.

Este premio me inspira y compromete a continuar trabajando cada día, con más pasión, en aquellos esfuerzos que definen los valores centrales de nuestra institución. Lo asumo como un respaldo y estímulo imprescindible para continuar promoviendo la reflexión nacional en el tema ambiental y apostando al desarrollo de nuestras comunidades.

RS:  Siendo la presidenta de la Fundación Propagas, ¿cómo se identifica, en lo personal, con los valores que definen a esa entidad?

RMB: Creo firmemente en que los empresarios somos actores de una sociedad interdependiente y corresponsable del desarrollo. Como miembros del sector empresarial, debemos estar conscientes de que no existen compañías exitosas en sociedades fracasadas.  Es por esto que no sólo debemos pensar en el impacto de nuestro negocio, sino en cómo podemos influir en la agenda nacional la política pública y cómo podemos contribuir a garantizar el desarrollo sostenible de la República Dominicana.  Este compromiso implica, muchas veces, tener una visión de largo plazo y asumir el tiempo que implica la construcción de capacidades.

Desde nuestra visión, este enfoque desde la educación es una inversión, no un costo. Aumenta la rentabilidad del sector privado en su conjunto y garantiza la sostenibilidad económica de nuestra empresa.

RS: ¿Cuáles son los programas más recurrentes que llevan a cabo para la preservación del medioambiente?

RMB: Desde hace más de una década, hemos cumplido la misión de crear y respaldar propuestas innovadoras que contribuyan a solucionar las principales problemáticas ambientales del país, a través de importantes alianzas, enfocadas en cinco líneas estratégicas: educación, gestión y conservación ambiental, responsabilidad social, investigación, medición y evaluación de impacto y fortalecimiento institucional.

Mediante un acuerdo de cogestión y colaboración interinstitucional que firmamos, en el 2018, con el Ministerio de Educación, estamos llevando a 33 centros educativos públicos programas como Pequeños Científicos, Lectores Saludables, Letra Natural, el Premio Greta a la Innovación Ambiental en la Escuela y Ciudad Reciclada, entre muchos otros, que transforman y preparan a los estudiantes para enfrentar los retos ambientales, económicos y sociales. Nuestros programas educativos han beneficiado cerca de 15,000 estudiantes y unos 700 docentes en los 33 centros educativos que participan en Aprendemos.  

En gestión y conservación ambiental, iniciamos un proyecto de Agricultura Sostenible con el BID Lab en cuatro comunidades: Los Guaraguaos, Los Limones, Villa Poppy y la Sierra de Manabao. El modelo se complementa con el Programa Gas Rural de la Fundación Propagas, mediante el cual se realiza una donación inicial de un “kit” de estufa y un tanque de gas subsidiado, así como del establecimiento de estaciones eco-amigables con el propósito de reducir el uso de leña y carbón como fuente de energía. A la fecha, ha beneficiado a unos 36,000 pobladores y sus familias en 151 comunidades rurales, impactando las zonas de amortiguamiento de cuatro parques nacionales. En términos de conservación, tenemos dos programas importantes: El Programa de Conservación del Gavilán de la Española y la Golondrina Verde en Valle Nuevo.

Por otro lado, con la asesoría de The Nature Conservancy y el Fondo de Agua de Santo Domingo, estamos trabajando para mejorar la cantidad y calidad de agua de la microcuenca del Higüero, a través de la promoción de un modelo de desarrollo integral que contribuya a la creación de una comunidad sostenible, impactando a más de 2,800 familias. Desde el año 2015 la Fundación Propagas, en alianza estratégica con Reef Check República Dominicana y en colaboración con la Universidad de Maine, de los Estados Unidos trabajamos para implementar un programa de monitoreo de salud arrecifal y levantar data actualizada sobre los avances del estado de salud de los arrecifes de coral en puntos estratégicos de la geografía de la República Dominicana. 

Como parte de nuestro compromiso de apoyar la estrategia de Responsabilidad del Grupo Propagas, inauguramos un taller en el Instituto Politécnico Loyola para impartir el Bachillerato Técnico Mecanizado con orientación al Manejo de Hidrocarburos y Derivados. También apoyamos la estrategia de sensibilización residuos sólidos domiciliarios en las comunidades de Gurabo y Duarte II, en las que operan envasadoras importantes para el Grupo. Asimismo, apoyamos el fortalecimiento de la cadena de valor con talleres para los principales proveedores de obras para Propagas.

Mediante cada uno de nuestros programas, proyectos e iniciativas, ratificamos nuestro propósito de aportar al mejoramiento de la calidad de vida en las personas, actuando como dinamizadores del desarrollo y creando capacidades para promover el desarrollo sostenible.

“Hoy estoy aquí, honrando esa promesa, para poner decididamente, en la agenda nacional, uno de los mayores desafíos que tenemos como nación: La Educación Ambiental”.

RS: Dentro de las iniciativas que han desarrollado en alianza con otras instituciones de carácter público y privado, ¿cuáles han generado más impacto a nivel ambiental?

RMB: Entre los programas de mayor impacto ambiental, Gas Rural Propagas contribuye a reducir el uso de leña y carbón como fuente de energía en las viviendas de familias de escasos recursos, lo que a su vez disminuye el impacto medioambiental ocasionado por el corte de árboles de nuestros bosques y mejora las condiciones de salud de las personas en algunas de las comunidades más vulnerables del país. 

Por otro lado, la RAD (Red Arrecifal Dominicana) es una alianza poderosa para fomentar la integración y la comunicación entre instituciones públicas y privadas que nos permite unir voluntades para contribuir a generar un cambio positivo en la salud de nuestros arrecifes e inspirar a otros para que estos sistemas sean cuna de diversidad biológica.  Por primera vez, en el 2019, se comenzaron a monitorear seis zonas en Haití, para completar el primer monitoreo de salud arrecifal jamás realizado en la isla de la Española. A la fecha, hemos entrenado a 24 estudiantes nacionales, certificados en técnicas de monitoreo arrecifal, para asegurar que esta capacidad se mantenga localmente a largo plazo.

Asimismo, el Nodo Dominicano de RedEAmérica, presidido por la Fundación Propagas, junto a la Fundación Popular, el Banco BHD León, la Fundación NTD, Cemex Dominicana y APAP, con la Asesoría de The Nature Conservancy y el Fondo de Agua de Santo Domingo, trabajan en la microcuenca del Higüero a través de la promoción de un modelo de desarrollo integral, impactando a más de 2,800 familias.  Este es un modelo único en el país, en el que, por primera vez, seis de las empresas más grandes e influyentes en materia de sostenibilidad utilizan la metodología de “Comunidades Sostenibles” que aporta RedEAmérica, una metodología probada a nivel regional. 

RS: En materia de ambientalismo, si nuestra sociedad estuviera totalmente comprometida con el cuidado de la naturaleza, desde su perspectiva, ¿cuál sería el panorama actual de República Dominicana?

RMB: Primaría una filosofía de coexistencia que priorice el principio del bien común, la interrelación e interdependencia en la que no existen fronteras que realmente nos dividan frente a los retos mundiales. Estaríamos aportando a la construcción de capacidades individuales y colectivas, como el camino fundamental para formar ciudadanos informados, reflexivos, activos, capaces y libres para elegir, relacionarse y generar su propio destino, y a partir de ello, construir oportunidades inclusivas, instituciones sólidas y espacios de diálogo y alianzas público-privadas que reafirmen nuestra responsabilidad desde cada sector de la sociedad.

RS: ¿Ha visto avance, por parte de esta nación, en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)?

RMB: Sin duda, hay avances. Tenemos que creer y confiar en que ahora sí será posible alcanzar metas concretas para el progreso de nuestra gente y nación.  La República Dominicana, con relación al medioambiente hace once, doce, e incluso catorce años, era radicalmente distinta a lo que es hoy. En ese entonces, en la República Dominicana no se hablaba de temas ambientales, ni se discutían los efectos del cambio climático y a penas unas pocas empresas conocían lo que implicaba la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Hoy, son muchas las compañías e instituciones que realizan grandes esfuerzos por contribuir a los ODS. 

Sin embargo, los desafíos son muchos: un marco regulatorio frágil, entidades débiles, falta de voluntad política, esfuerzos aislados, falta de transparencia, cultura ciudadana poco desarrollada, entre muchos otros aspectos que dificultan lograr estas metas. 

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible constituye una oportunidad única para sentar las bases de una transformación global que conduzca hacia modelos de desarrollo incluyentes y sostenibles, tanto a nivel nacional como internacional.

RS: Desde agosto del 2020, el país cuenta con la Ley 94-20 de Educación y Comunicación Ambiental, ¿cómo valora usted las acciones extracurriculares que han venido ejecutando los centros educativos para abogar por la protección de los ecosistemas?

RMB: La Ley 94-20 de Educación y Comunicación obliga a incluir la educación ambiental en todos los niveles del sistema educativo dominicano en centros docentes públicos y privados de manera transversal y en las modalidades de enseñanza formal e informal.

Aunque valoro los esfuerzos extracurriculares (informales) he abogado siempre, desde la Fundación Propagas, por una educación ambiental que esté regulada y articulada por las diferentes entidades públicas vinculadas (Ministerio de Educación, Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología, Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el Ministerio de Agricultura, entre otros).

RS: El turismo es la principal fuente de ingresos de este país. En ese tenor, ¿cómo vislumbra el futuro de este sector, tras verse afectado por la COVID-19?

RMB: Sin duda, el turismo ha sido uno de los sectores económicos más afectados por la pandemia. No obstante, como país, debemos garantizar la salud de nuestra población por encima de todo, para poder asegurar la recuperación de este sector tan importante para nuestra economía. Contar con información actualizada y fiable es más importante que nunca, tanto para los turistas como para el sector.  Debemos cooperar estrechamente con las autoridades para la gestión de la pandemia, garantizando que las medidas de salud se apliquen y velando por reducir las repercusiones innecesarias.

Confío en la resiliencia demostrada por el turismo y pienso que, desde los demás sectores, debemos apoyar su recuperación, contribuyendo para que disminuya la curva de contagios.

RS: En tema de conservacionismo, ¿cuáles retos entiende usted que tiene que enfrentar la República Dominicana para posicionarse entre los países con mejor manejo de sus recursos naturales?

RMB: En términos de nuestro marco legal, contamos con leyes sólidas que exigen la conservación de nuestros recursos. No obstante, nuestro énfasis debe estar en el cumplimiento de este marco regulatorio y el fortalecimiento institucional de las organizaciones que pueden garantizar que respete.  

RS: En ese sentido, el cambio climático se ha convertido en los últimos tiempos en uno de los mayores desafíos para el mundo. ¿Cuál es su percepción al respecto?

RMB: El impacto de la pandemia generada por el SARS-CoV-2 (Covid-19) ha significado una crisis humana a nivel global, debido a las consecuencias económicas y sociales que ha provocado. Hemos visto cómo los comportamientos de unos afectan al resto y cuán lejos pueden llegar los seres humanos sometidos a situaciones de enorme estrés. Pero, sobre todo, hemos comprobado que no existen barreras frente a los retos mundiales como el Calentamiento Global. 

En un mundo donde, aproximadamente, 783 millones de personas viven en condición de pobreza extrema y deben luchar para satisfacer sus necesidades más básicas, como salud, educación, acceso al agua y saneamiento. El nuevo coronavirus expone a un mayor porcentaje de la población a una situación de vulnerabilidad ante la condición de pobreza.

Según el reporte de la ONU, las desigualdades agravan los impactos del clima en los más pobres. En los últimos 20 años, los desastres climatológicos han afectado a 4,200,000 personas. Estas amenazas han aumentado en intensidad y frecuencia como consecuencia del cambio climático, siendo los países en desarrollo los más impactados. Por otra parte, además del efecto provocado por los desastres naturales, esta problemática deja más vulnerables a las personas debido a sus consecuencias económicas.

Una investigación realizada por Marshall Burke, economista de la Universidad de Stanford, afirma que el crecimiento económico se ralentiza cuando las temperaturas son mayores que el promedio. Por lo tanto, aquellos países que se encuentran en la franja del ecuador y sus alrededores, como es el caso de la República Dominicana, presentan mayor dificultad debido a que el incremento en la temperatura puede ser devastador para la producción agrícola, la salud humana y la productividad laboral.

También, el cambio climático afecta a las personas porque destruye las tierras de cultivo y, por lo tanto, desaparece la forma de subsistencia de algunas familias y el precio de los alimentos básicos aumenta. Igualmente, debido a catástrofes meteorológicas, las viviendas desaparecen o reciben graves daños, especialmente aquellas que no utilizan materiales que sean resistentes o seguros y las fuentes de agua de las comunidades pueden verse contaminadas.

La Fundación Propagas está comprometida a combatir el cambio climático, a través de sus diversos programas, iniciativas, proyectos y alianzas estratégicas con el sector público y empresarial, los cuales se basan en educación, gestión y conservación ambiental. La trayectoria de la Fundación Propagas se ha enfocado en la conservación de las áreas protegidas, recursos y especies endémicas de la República Dominicana, mediante de un trabajo alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la promoción de comunidades sostenibles.

RS: Envíele un mensaje al pueblo dominicano, exhortándole a que cuide las riquezas naturales que ostentamos como nación.

RMB: Estamos viviendo un momento histórico y decisivo para la supervivencia de la humanidad. De nosotros depende que estas transformaciones sean viables y socialmente posibles. 

Como país, estamos obligados a adoptar una política ambiental, la cual no es posible sin una educación que la apoye y  fomente. Es por ello que debemos comenzar inspirando a los niños y jóvenes que quieren crecer y desarrollar todo su potencial y talento en un ambiente sano.  

Los invito a que continúen soñando junto a nosotros, a que busquemos nuevas formas de trabajar conjuntamente con las comunidades para promover una relación armoniosa con la naturaleza; que vean las acciones cotidianas con ojos nuevos y crean que un mejor país está a nuestro alcance; que den lo mejor de sí cada día para que sumen optimismo, temple y voluntad de cambio y así lograr la República Dominicana con la que tanto soñamos.

“Entender el ambiente desde una perspectiva de interrelación me ha permitido poner en práctica cambios profundos en mis dinámicas interpersonales, a través de una valoración ética, responsable y solidaria, al reconocer que somos parte del ambiente, por lo tanto, lo que haga en él afecta al otro y a las demás formas de vida”.

Sobre el Grupo Propagas

RS: ¿Cómo han logrado usted y su esposo, Arturo Santana, forjar un legado empresarial que ha sabido permanecer en el mercado nacional por tantos años?

RMB: Nuestro compromiso con el medio ambiente, la mejora continua de nuestros procesos y el desarrollo sostenible de la sociedad nos ha permitido crear valor compartido y fortalecer nuestras relaciones con clientes, empleados, proveedores y otros grupos de interés.  Hemos sido capaces de influir positivamente a nuestros diferentes públicos y posicionar a nuestro grupo de empresas y nuestra marca como líder y una compañía de clase mundial. 

RS: Actualmente, el Grupo Propagas cuenta con más de 20 plantas eco-amigables. ¿Cómo es que propician implementar este novedoso sistema para cuidar los entornos naturales?

RMB: El proyecto de los paneles solares en las envasadoras del Grupo Propagas inició en el 2017. Actualmente, tenemos 23 envasadoras con paneles solares instalados en el país, concretamente en las zonas de Bávaro, Higüey, el Gran Santo Domingo, Santiago, y otros proyectos en proceso de instalación. La capacidad actual de instauración es de 1,500,000, por lo que tenemos un ahorro superior al 40 % en la factura eléctrica. El objetivo de este proyecto es contribuir al cuidado del medio ambiente al utilizar menos combustibles fósiles y promover la reducción del costo energético.

RS: ¿Cuáles momentos atesora de cuando el Sr. Santana emprendió este proyecto de suministrar combustible en el país en 1966?

RMB: Esta pregunta me trae a la memoria la Revolución de Abril del 1965. Arturo y yo éramos novios en ese entonces y yo lo veía a él arriesgando su vida, todos los días, entre los disparos, para llevarle a la gente el gas en tanquesitos, para que pudieran cocinar sus alimentos, a veces hasta sin pensar en ningún tipo de ganancia, s olamente pensando en la gente y cómo resolverle sus problemas. Eso me demostró su gran sensibilidad y humanidad de hombre de bien, y de ahí en adelante, comenzamos a forjar nuestro futuro juntos, hasta llegar a formar lo que hoy en día es el Grupo Propagas, 54 años trabajando por el bienestar de nuestro país.

RS: Usted, Sra. Bonetti, ocupa la vicepresidencia de esta amplia sombrilla empresarial que, desde hace décadas, es la líder del sector de hidrocarburos en el país, ¿qué satisfacción esto le genera?

RMB: Como empresa, tenemos una obligación inherente de evaluar los impactos y riesgos que genera el negocio y de implementar medidas para contrarrestarlos. Cada una de las empresas del Grupo Propagas y cada departamento asume el compromiso con la responsabilidad empresarial. Es por esto que, desde la vicepresidencia, he impulsado siempre esta filosofía y la incorporación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en nuestra estrategia de negocios.

Mi función social dentro de la Fundación Propagas me ha enriquecido como persona y me ha proporcionado tremendas satisfacciones. Ha sido un verdadero regalo el tener la oportunidad de contribuir todos los días a mejorar la educación y a proteger el medio ambiente, sirviendo de esta forma a mi país. Pero, tal vez, lo más importante ha sido la oportunidad de apoyar el desarrollo de otros.  

A la Sra. Rosa Margarita Bonetti de Santana, Presidente de la Fundación Propagas le fue otorgado un Doctorado Honoris Causa por la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Recursos Naturales de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), por su invaluable contribución y respaldo a importantes acciones tendentes al uso adecuado y la preservación del medio ambiente, así como por sus méritos y trayectoria enfocada en la sostenibilidad ambiental.