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Sócrates McKinney, empresario y diseñador de moda dominicano

Sócrates Mckinney

La moda lo eligió

Él se ha encargado, junto a su equipo, de que en República Dominicana se escuche decir: “DominicanaModa”. Si mira hacia atrás, podría decir que su cometido era visibilizar la moda dominicana, crear una incubadora para que nuevos talentos del diseño y otras áreas aledañas se dieran a conocer, pero, sobre todo, aportar para que nuestra marca país no solo se fundamente en nuestras bellezas naturales, sino que hayan otras opciones para decir que existimos.

Siempre ha usado la moda como un instrumento personal, como una herramienta que le permite crear un personaje cada día, es su motivo de diversión, “pero no mi pasión. No es lo que me hace soñar despierto. Entiendo que la moda es una misión, es lo que se me ha puesto en las manos para aportar, como ser humano, a esta sociedad que me vio nacer, a este país al cual estoy orgulloso de pertenecer”, aclara McKinney.

Sócrates McKinney se siente agradecido por todas las oportunidades, aquellas puertas que se le han abierto, pero también por esas muchas que se le han cerrado. Nos cuenta que la vida le ha puesto en una posición privilegiada de poder aportar, de forma positiva, a la sociedad en donde nació, creció y se ha desarrollado.

Uno de sus proyectos más grandes, DominicanaModa, nace en el 2006, después de haber engavetado un evento que le pidió el Hotel Jaragua por tres años y ante la llamada del Hotel Embajador para celebrar, en septiembre, un evento en el marco de su 50º Aniversario, decide proponer un proyecto que estaba dormido, junto a sus amigos Mirka Morales y Fidel López, y fue aceptado de inmediato. Con dos meses para celebrarlo, se le hizo una convocatoria a todo el que tenía nombre visible, y así surgió la primera edición.

¡DominicanaModa tiene ya 15 años! McKinney revela que ha sido un desafío haber permanecido en el tiempo con tantos obstáculos, pero también con muchas personas que apoyan la iniciativa. Confiesa, con mucha emoción, sentirse agradecido por todas las marcas que han apostado a la moda hecha en República Dominicana.

“Estoy agradecido por el apoyo del sector oficial, que entendió que la industria de la moda es importante, aporta muchas riquezas a nuestro país y tiene uno de los mayores índices de creación de empleos en el sistema formal de zona franca”, agrega.

A través de este proyecto, de tantas aristas, aprendió a organizar un desfile de modas para figuras que son íconos mundiales, como Jean Paul Gaultier, Oscar de la Renta, Elie Saab y Carolina Herrera, además de concebir la línea conceptual, hacia donde debe dirigirse la industria naciente de la moda, sus tendencias y conceptos que andan en el mundo y pueden incorporarse al país.

Explica que cada firma, casa de moda o marca, conoce mejor que nadie sus desafíos, metas, público y donde quiere estar, razón por la que DominicanaModa siempre tendrá las puertas abiertas para todo diseñador y marca que posea la calidad que nuestro país merece.

Uno de sus grandes aportes fue agregar, al escenario de la moda dominicana, en el 2007, la plataforma de “Diseñadores emergentes”, la cual abrió el espectro que existía hasta ese momento, con nuevas figuras y propuestas de diferentes índoles. “Esta propuesta vino a satisfacer algunos nichos de mercado que estaban desatendidos. Verlos crecer y desarrollarse es una de las mejores satisfacciones que los que estamos de este lado sentimos”, nos comenta Sócrates.

Además, ha formado parte de la organización y desarrollo creativo de desfiles internacionales, una responsabilidad que permite aprender más de la humildad. “Conocer esas grandes figuras que son íconos y de pronto ver ese factor humano y sencillo, sin perder la calidad, la profesionalidad, el respeto y el cuido por sus marcas, te deja entender que, más allá de cualquier talento, posición económica y cualquier posición de visibilidad mediática debe primar siempre el ser humano, cuidando las cualidades más bellas, la humildad”, insiste.

Concluyó la conversación explicándonos que a la moda dominicana, para posicionarse a nivel internacional, le hace falta el apoyo de políticas gubernamentales que incidan en la difusión, como marca país, de la industria de la moda. “Verla como industria, mas allá de verla como creadores individuales, tener todo el apoyo de producción para la adquisición de los insumos y  costos que nos hagan producir de manera competitiva. Tenemos talento, creatividad sobra, por lo que necesitamos producción y apoyo estatal”, dijo, con ilusión.

No se despidió sin antes dejar claro lo siguiente: “La moda es un instrumento de expresión individual. Sin embargo, la moda como industria es la expresión de una sociedad y colectividad. Es una forma de saber qué cosas se han usado y cómo era la sociedad, atendiendo a los vestuarios y la forma en que la gente se viste, es una expresión cultural, que tiene un nicho en la individualidad, pero tiene también un alcance colectivo”.