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Los Andes: un lugar para soñar despierto

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Para los que todavía lo dudan, sí se puede experimentar la sensación de tocar el cielo con las manos… aún podemos soñar despiertos. Todos los días la naturaleza, nos ofrece lo mejor de ella, solo hay que prestar atención a sus mensajes, porque verdaderamente, tiene miles de regalos invaluables para nosotros.

La mejor prueba de ello es la existencia de la cordillera de los Andes. Un conjunto de montañas que, sin duda, adornan las zonas rurales de 7 países de América del Sur: Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Perú, Chile y Argentina.

Es increíble saber que este sistema montañoso posee distintas características en cada una de estas naciones. Desde el clima hasta la flora. Cuanta riqueza tienen estas tierras.

Mientras paseas por estas localidades, tienes el privilegio de gozar de distintos escenarios, cada uno tan perfecto, que parecen irreales, trazados por el mejor pintor que haya existido jamás.

Poder ser testigo del momento justo en que un cóndor andino decide emprender su vuelo no tiene precio. Esta ave es famosa por sobrevolar las elevaciones naturales de gran altura de estos terrenos. Se dice, que se le ha visto en los cielos del Perú y en los de Argentina. Cabe resaltar, que en las culturas de dichos países, esta es un ave muy importante. Su estilo de vida y los llamativos rasgos de su cuerpo, la han convertido un ser de poderoso significado.

Que divertido es saber que los amantes del esquí, también tienen su refugio en los Andes. Se trata del “Valle Nevado”. Un lugar donde los apasionados de este deporte, pueden dejarse llevar por la envolvente magia del clima frío de esta localidad.

Es importante conocer que el nevado más hermoso del mundo se encuentra en los Andes. Se trata del Alpamayo y ha recibido este reconocimiento por parte de la UNESCO. Esta ubicado específicamente en Perú.

Sin lugar a dudas, la majestuosidad que evocan estos escenarios es impresionante. Es imposible no sentirse insignificante ante tales muestras de belleza natural. Increíblemente, esos tesoros nos pertenecen.