Inicio Entrevistas Visionario Federica Vegas: emprendedora líder de un movimiento de dignidad y empoderamiento

Federica Vegas: emprendedora líder de un movimiento de dignidad y empoderamiento

Federica Vega

Federica Vegas es una mujer emprendedora y decidida a tener un impacto positivo en su entorno. Sabe lo duro que es vivir perdida en los estereotipos y expectativas de los demás, complaciendo,
con miedo a que te dejen de querer o te excluyan si eres auténtica. También ha experimentado vivir con un vacío
interno, desconectada de su valor y posibilidades; sintiéndose sola y siendo muy dura consigo misma. Hasta el año 2016, cuando descubrió el Modelo de Dignidad durante su posgrado en la Universidad de Harvard. En ese momento ocurrió una transformación en su vida.

Finalmente entendió que todos los seres humanos nacemos con un valor infinito y que siempre lo tenemos dentro de nosotros. Desde ahí comenzó a construirse internamente y con persistencia y esfuerzo ha ido encontrando la fortaleza para expresar su potencial y vivir una vida propia y de propósito.

Es por eso que hoy en día lidera un movimiento de dignidad que empodera a todos los seres humanos a través de una conexión profunda con su valor intrínseco. Este empoderamiento significa lograr ejercer el cambio que deseas, vivir tu vida según tu propósito; es ilimitado, hay suficiente para todos y tenemos una
enorme habilidad para crearlo. Para llegar ahí es fundamental liberarnos de estereotipos, creencias limitantes y miedos, para permitirnos soñar sin limitaciones y alcanzar lo que nos proponemos. Federica nos explica que la mayoría de nosotros
cree que nuestro valor se define en la medida que acumulemos reconocimientos, obtengamos cosas materiales y pongamos como prioridad a los demás, pero para sentirnos plenos debemos empezar por dentro.

Es sólo a través de ver nuestro valor propio y de conectar con él, que podremos ver el valor en el otro y construir relaciones de crecimiento. No podemos dar lo que no tenemos, por lo que necesitamos llenarnos internamente para lograr compartir y conectar con los demás de forma genuina y que aporte. También ha podido corroborar con su experiencia que cuando escuchamos nuestra voz interior y nuestra intuición, cuando aceptamos nuestras vulnerabilidades y a nosotros mismos con amor y compasión, es que permitimos que nuestra luz interior brille con fuerza e ilumine nuestra vida y la de las personas en nuestro
entorno.

Su visión es un mundo de personas realizadas que estén superando sus propias expectativas, rompiendo sus propios paradigmas, trabajando con propósito y aportando a su entorno, inspirando y generando cambios. Le da una enorme importancia a la autenticidad y a que convirtamos aquello que nos hace únicos en nuestra mayor fortaleza. Sabe que eso requiere de
mucha valentía en un mundo con tantas presiones para “encajar”, pero entiende que es desde ahí que conectaremos con nuestro potencial, y lograremos convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

Federica Vegas

Su metodología de trabajo la desarrolló durante su posgrado en Harvard, donde trabajó directamente con la Dra. Donna Hicks, profesora asociada del Weatherhead Center for International Affairs y creadora del Modelo de Dignidad para Resolución de Conflictos y Relaciones Sanas. Esta metodología define la base de
lo que necesitamos como seres humanos para sentirnos vistos y escuchados y para lograr relaciones sanas con nosotros mismos y con los demás.

El éxito de su modelo de trabajo se basa en su practicidad y aplicabilidad, ya que representa en 10 elementos de dignidad, de forma muy específica, lo que necesitamos para ver nuestro valor y el de los demás, para sentirnos plenos y felices.

Hasta la fecha ha facilitado múltiples talleres y conferencias en distintos países sobre dignidad y ha podido ver lo poderoso que es para las participantes descubrir ese valor infinito que tienen dentro. En los testimoniales de las mujeres que han tomado sus talleres podemos escuchar cómo se sienten empoderadas, dominan herramientas para ser asertivas y poner límites, obtienen claridad en su propósito de vida, y desarrollan
estrategias para manejar conflictos de forma productiva y mantener relaciones sanas. En resumen reportan sentirse plenas, en paz, aceptándose a sí mismas y las distintas circunstancias de la vida, y viviendo según su mejor versión.