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P.S. IT’S FANCY: Reflejos Divinos por Mónica Varela

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P.S. IT’S FANCY.

Showcase

REFLEJOS DIVINOS

Una colección de medallas en honor a la Virgen de la Altagracia por Mónica Varela

Medallas tamanos

¿Qué representa para ti y para tu marca, como dominicanas, la Virgen de la Altagracia? Es una de las devociones más importantes para el pueblo dominicano. Es nuestra protectora. Para mí, ella es una guía y un modelo a seguir por todas sus virtudes. Como mujer, quisiera poder imitarla y que mis clientes no solo la lleven en su pecho en señal de veneración, sino que también la lleven dentro de su corazón. 

¿Cómo es tu relación personal con ella, como madre divina? Es quien me lleva a adorar al corazón de su hijo y a conocerlo más. Es la madre que me consuela, la que invoco para que interceda cuando tengo una petición y la que me inunda de paz y consuelo. 

¿Quién es o fue esa persona que te conectó con ella? Mi madre siempre nos cuenta que una vez que fue a visitar a las monjas, una de ellas le dijo que mi abuela, Immacolata, estaba a los pies de la Virgen moviéndole el faldón para que proteja a sus hijos y a sus nietos. Esta imagen se ha quedado en mi mente por muchos años, y hace dos años que tomó fuerza para mí. 

medallas GRANDE
IMAGEN OFICIAL DE LA VIRGENINSPIRACION DE SU MEDALLA

¿En qué momento de tu camino a la maternidad llega la inspiración de esta colección de medallas? La inspiración de la medalla llegó mucho antes de la maternidad. Pero cuando llegó Sabina, sentí que era el momento perfecto de lanzarla. Durante mi embarazo tuve a la Virgen muy presente y mi parto, tan natural como lo deseé, no hubiera sido posible sin su presencia. 

¿Cuál imagen en particular es la que resaltas en estas piezas y por qué? Esta medalla está inspirada directamente en la imagen oficial de Nuestra Señora de la Altagracia. A la derecha está la estrella de Belén, en su halo las doce estrellas que representan a los apóstoles sobre la corona de la Reina del Cielo, el Niño Jesús dormido en su regazo, sus manos unidas en adoración y san José a la izquierda con la vela en su mano izquierda.

¿Qué ha sido lo más retador como diseñadora y cómo artista, de inspirarte o “intervenir” de alguna manera a una figura santa? Esto es una representación que llegó a mí porque así la Virgen lo permitió. No creo que es casualidad que mi diseño en general sea tan moderno y que así, a través de mis diseños, ¡podamos llegar a más personas que anhelen venerar a la Virgen! 

¿Por qué tres tamaños? Porque lo que un símbolo tan poderoso representa es diferente para cada persona que lo lleva puesto, igual como lo es la espiritualidad. Habrá quien la quiere llevar pequeñita, cerquita del cuello, todos los días, para no quitársela aunque se adorne con otras cosas. O quien la quiere lucir un poco más grande, pero siempre de un modo tradicional, a medio pecho. Y también quien prefiera resaltar la modernidad de una imagen que, en su esencia, es clásica, poniéndosela como un statement piece

MONICA SUMARIO

Además de medallas, ¿piensas llevar a nuestra Virgen a otras piezas de joyería a futuro? Todavía no hay planes para eso. 

¿Qué papel juega la llegada de Sabina en el presente y futuro de Mónica la marca, Mónica la diseñadora y Mónica la madre y mujer que lo está viviendo todo? No imagino mi vida sin Sabina; ¡qué gran regalo son los hijos! Todo lo que haga de aquí en adelante, lo haré siendo su madre. Estoy muy agradecida de que, además de sentirme realizada como diseñadora y empresaria, ahora soy también esposa y madre. 

Mañana será tu primer día de las madres, ¿Cómo piensas celebrarlo? Lo celebraré junto a mi familia. Tengo años precelebrando el Día de las Madres, ¡porque siempre supe que algún día sería madre! Este año ya es oficial y lo pasaré abrazada de mi esposo, quien me dio el privilegio de serlo.


EDITORIAL.

Natalia Nachón y Nicolás Alejandro Díaz Cantisano

Quiero que conste, detrás de estas líneas, hay un corazón que encontró su voz y un teclado lleno de lágrimas, de tanto sentir. Son de alegría, de incertidumbre, son por las batallas ganadas y también por otras que me vencieron a mí, de expectativas superadas por una realidad que cambió para siempre mi perspectiva. Lágrimas de esclarecimiento, también de orgullo, de emoción, de fe, pero sobre todo, son de agradecimiento eterno con Dios y con la intersección de una madre divina que buscó la manera de anunciarnos la llegada del primer varón de la familia, de nuestro bebé sano, sabio, feliz, y desde entonces, se quedó con nosotros. Ella caminó de nuestra mano desde mucho antes de la gestación, pidió luz por mi parto, y Dios lo permitió tan fluido y perfecto, que mis sueños quedaron en desventaja. Convirtió mi “miedo de primeriza” a lo desconocido, en la seguridad inquebrantable de quienes lo logran una, y otra, y otra vez. Lanzó mi capacidad de amar al abismo de la eternidad, haciéndola cada instante más profunda, más intensa, más inmensa, más inexplicablemente entendida, perenne e incondicional como solo las madres somos capaces de vivirla. Ha estado en nuestras noches de desvelo, en nuestros días de lactancia, en cada rayo de sol que, desde hace siete meses, alumbra sus piecitos inquietos por las mañanas. Ha estado en sus carcajadas, en lo curioso y encantador de su personalidad. En la razón detrás de su primera palabra: papá, como ese reconocimiento a su figura masculina, mi compañero de vida, nuestro “todo o nada” que siempre sabe serlo todo para nosotros. Está en mi madre, en mi abuela, cerca de mi suegra en el cielo. En la oración de cada mujer que espera con ansias una respuesta, y en la que agradece el haber sido escuchada. Está en estas palabras, en el propósito que tienen estas páginas y en la vida de cada persona que las lea.

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Natalia Nachon
Natalia Nachon
Coordinadora Editorial de Ritmo Social, Editora de Ritmo Platinum y Columnista de moda y lujo en #PSITSFANCY.
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