Iniciamos el 2016 despidiendo a uno de los grandes iconos de la música popular: el incomparable David Bowie. Tan polifacético como excéntrico, Bowie fue cantautor, músico, productor de música, pintor y actor durante más de cinco décadas y extensamente considerado como un gran innovador, especialmente por sus obras de la década de 1970. Sus seguidores siempre supieron quien era David Bowie, pues su autenticidad era innegable. Bowie fue un artista con una enorme capacidad de construir identidades, apropiarlas convincentemente y de abandonarlas con igual rapidez, manteniendo el interés de su público, redefiniendo la música popular y demostrando que poseía una gran capacidad de teatralidad que apeló a generaciones de consumidores.