l CAUTIVADOR.

“No creo que exista una clave para el éxito, pero sí creo que debemos ser conscientes de cada paso que damos”.

Veintiséis años, varios años de carrera que no se pueden precisar, tres discos, 14 sencillos, 62 nominaciones, 30 premios logrados y nueve pendientes; varios proyectos y una serie de sueños, una sumatoria que resume parte del éxito del malagueño seguido por millones de personas alrededor del mundo.

Las palabras de Pablo Alborán descubren a un hombre humilde, lleno de sueños y a un eterno aprendiz. En principio, nadie creía en él, mas siguió adelante. Le acompañaban su pasión, instrumentos y sus alternativas para alcanzar una meta de vida: ser un artista reconocido porque –desde su concepción– ya lo era. Sus letras, su voz y el ritmo de su guitarra, crean una perfecta armonía. Con esas simples herramientas, que le han acompañado durante sus escasos años de vida y carrera artística, es capaz de cautivar y encantar a aquellos con los más exigentes gustos musicales. Él es ideólogo de lo que canta, contando vivencias, narrando relaciones amorosas soñadas y acontecimientos contemplados, los que transmite en sus canciones con la sencillez que le caracteriza. El próximo 28 de mayo, Alborán llegará al anfiteatro Nuryn Sanlley para compartir sus canciones con sus seguidores dominicanos. Antes quiso contarnos sobre su vida y carrera musical.

RS: Vayamos al principio… ¿Cómo se inicia en la música?
Pablo Alborán: Desde pequeño la música llamaba mi atención. Cantaba cualquier cosa y mi madre siempre decía que era como un pajarito. Le tomaba la guitarra a mi hermano e intentaba aprender algunos acordes con él. Veía a mi padre cantar y tocar la guitarra en las fiestas, a mi abuelo cantar en francés cuando me recogía del colegio; a mi hermana cantar canciones de “The Bangles”, y, por supuesto, al ser de Málaga, el flamenco corre por mis venas. Empecé a estudiar piano clásico, luego guitarra y canto lírico. Me pasaba horas practicando giros imposibles con la voz, escuchando música portuguesa, flamenco, música árabe… y me fascinaba que la voz pudiera hacer cosas tan complicadas y quería probar. A mis 14 años, empecé a grabar mis demos con mis guitarras y pianos… hasta que las escuchó un productor y manager, Manuel Illán, quién me dio la oportunidad de sacar mis tres primeros discos y lanzar mi carrera en España. Fueron tres años muy largos y muy duros; nadie creía en mí. Por lo tanto, decidí subir mis maquetas y algunos vídeos a YouTube para que la gente me escuchara… y de pronto, todo se disparó como la espuma. Y aunque han habido muchísimos cambios y no todo ha sido color de rosas como muchos piensan, me siento tremendamente agradecido porque todo ha salido bien. El esfuerzo y la paciencia han servido de mucho.  Hay que seguir trabajando y seguir aprendiendo para ofrecer cosas nuevas, si no, ¡nos quedamos estancados! 

_MG_6878 R
Foto: Fuente externa

RS: Usted, además, es compositor y ha sido el ideólogo de muchas de sus hermosas canciones. ¿En qué se inspira para escribir? ¿Tiene alguna guía para sus composiciones?
Pablo Alborán: Me gusta lo que decía Picasso de la inspiración: “Cuando llegue que me pille trabajando”. Para mí, todo lo que me pasa puede acabar siendo una canción. Luego, hay que parar donde pueda para darle forma. Y después dedicarle cientos de horas para que realmente aporten algo nuevo a mi evolución musical, y es un trabajo largo y complicado. Pero la primera fase, la de la composición básica, puede ser en cualquier sitio. Hay una canción de ‘Terral’ que está compuesta al lado de una escalera. Por eso lleva ese título. 

RS: Hablemos de “Palmeras en la nieve”, canción que compuso junto a Lucas Vidal y que le valió su primer Goya. ¿Qué significa esto para Alborán y en qué pensaba mientras la escribía?
Pablo Alborán: Me centré mucho en el guion y en el mensaje de la película. Yo quería que tanto la película como la canción fueran de la mano y así fue. Cuando escuchas la canción y si has leído el libro o visto la película, automáticamente te traslada a la historia. Ha sido un reto, pero un sueño cumplido a la vez.

RS: Cuando le propusieron escribir, hacer la banda sonora para “Palmeras en la nieve”, ¿qué sintió y pensó?

Pablo Alborán: Mucho agradecimiento y mucha emoción. Era un sueño y una oportunidad enorme. 

Foto: Fuente externa
Foto: Fuente externa

RS: A los doce años ya había compuesto algunas canciones. Por ejemplo, “Amor de Barrio”. ¿Tiene alguna historia detrás?
Pablo Alborán: ¡Wow! “Amor de Barrio” es una canción que no conoce nadie. Le puso el título mi abuelo, que en paz descanse. Habla sobre el barrio que nos vio crecer a mis hermanos y a mí en Málaga. Es una canción que compuse muy, muy, muy pequeño, y cuando escucho la maqueta, ¡se me cae la cara de vergüenza! Pero hay mucha ternura en el mensaje, fueron momentos muy lindos, porque además seguimos viviendo en el mismo barrio de siempre. 

RS: La venta de sus tres discos es muy alta en diversos países, de hecho, hasta en Portugal, una nación de habla no española. ¿A qué cree usted se deba esta profunda escala en el gusto de un público tan diverso como el que le sigue?
Pablo Alborán: No sabes lo agradecido que estoy. No sé a qué se debe. Supongo que en mis canciones cuento cosas que cualquier persona ha podido vivir, sin importar la edad.  

“RepÚblica Dominicana es indescriptible, hacía mucho tiempo que no sentía tanto amor y tanto cariño”.

RS: ¿Cuáles son los proyectos presentes y futuros de Pablo Alborán?

Pablo Alborán: Lo más cercano es una colaboración con Plácido Domingo en su homenaje en junio, una colaboración con Julio Iglesias y arrancamos gira en Latinoamérica para cerrar este maravilloso ciclo del disco “TERRAL”. El año que viene vuelvo a estudiar música; me encantaría estudiar interpretación y, por supuesto, empezamos los preparativos para el próximo disco. 

RS: El tiempo de haber lanzado su carrera es relativamente corto, sin embargo su éxito es considerable. ¿Alguna clave?
Pablo Alborán: No creo que exista una clave, pero sí creo que debemos ser conscientes de cada paso que damos y que dan los demás por nosotros. Hay que cuidar de quien te cuida y luchar siempre por nuestras pasiones, pase lo que pase. 

RS: ¿Cómo se visualiza en el futuro? ¿Se ve toda su vida en la música o se ve haciendo algo más?
Pablo Alborán: Me estresa mucho pensar en el futuro porque mi profesión a veces es tan inestable, que uno no sabe dónde va a acabar. Aunque confieso que me encantaría morir con la guitarra en las manos, si que me gustaría hacer teatro, cine o seguir trabajando para Bandas Sonoras. 

RS: Esta es su segunda presentación en suelo dominicano. ¿Qué le motivó a regresar?
Pablo Alborán: República Dominicana es indescriptible, hacía mucho tiempo que no sentía tanto amor y tanto cariño. Una entrega enorme del público y mucha pasión.

 
RS: ¿Ha pensado en alguna colaboración con algún artista dominicano o en interpretar alguna de sus canciones?
Pablo Alborán: Ya sabéis que soy muy fan de Juan Luis Guerra. Sería un sueño poder hacer una bachata con él. Hay tanto que aprender de él. 

RS: Es considerado expresamente cantante de pop, pero tiene canciones en acústico y otras en fusiones de bastante adrenalina. ¿Qué piensa al respecto?
Pablo Alborán: Bueno, creo que aún queda mucho por experimentar y ojalá tenga oportunidades de aprender y de mostrar todas mis facetas musicales. Por dentro soy un volcán a punto de explotar… aún no se ha visto nada.

RS: ¿Cómo es un día normal para Pablo?
Pablo Alborán: Pues como lo sería para ti o para cualquier otra

persona. Me gusta mucho la calma, aunque me pego mis fiestas y me encanta disfrutar de mi juventud. Pero, sé disfrutar de los pequeños detalles. Soy bastante payaso, procuro reírme constantemente y hacer reír a quien tengo a mi lado. ¡La vida está pa’ eso! 

RS: ¿Qué significan sus seguidores?
Pablo Alborán: Significan todo. Son mis soldados, mi legión, mi familia… No sabes cómo me apoyan, me siguen, creen en mi música, se quedan horas sin dormir con tal de poder sentirme cerca… me hacen partícipes de sus historias, de sus problemas y alegrías; se emocionan cuando yo me emociono. Insisto, lo son todo. Tengo mucha suerte de tener un público tan fiel y bonito en todos los sentidos. 

RS: ¿Cómo anda el amor en su vida?
Pablo Alborán: Inestable. Pero es normal; mi ritmo de vida es bastante raro y también te confieso que estoy bien como estoy, viviendo mis 26 años y disfrutando de todo. Quizás no tenga pareja, pero sí siento que tengo muchísimo amor en otros sentidos y no siento que me falte nada. Por ahora lo llevo bien. (Risas).

RS: ¿Alguien especial que le motive a escribir?
Pablo Alborán: Si te soy sincero, a mí nunca me ha motivado una sola persona para escribir. Me motivan  varias circunstancias, momentos, historias, libros, películas, viajes… mi imaginación da para mucho. Si escribo sobre amor, como estoy soltero y llevo tiempo estándolo, siempre hablo de una relación soñada. Todos hemos vivido lo que es estar enamorado, lo que es sonreír sin saber por qué… y por otro lado, también sabemos de desengaños, los celos, el miedo a perder… todos esos sentimientos no se olvidan y a mí me dan para mucho.

RS: ¿Alguna vez ha sentido miedo al fracaso?
Pablo Alborán: En muchísimas ocasiones. Es un sentimiento que llevo desde que nací, el querer ser perfecto, no querer defraudar a nadie, etc. Y he ido descubriendo que es una cárcel innecesaria. Uno es como es y el único fracaso que existe es cuando te defraudas a ti mismo y no sigues apostando por tus propios valores.

RS: Usted ha obtenido diversos premios. ¿Cuál ha sido el más valioso de todos?
Pablo Alborán: Todos han sido importantes para mí profesional y personalmente. Quizás el que menos me esperaba era el Goya por la mejor canción. Me fascina el cine y es una gran responsabilidad tener un premio de ese calibre.

RS: ¿Qué es el éxito para Pablo Alborán?
Pablo Alborán: Poder vivir tranquilamente de mi profesión hasta la muerte o al menos por muchos años. Para mí, el éxito es el equilibrio entre las pasiones y nuestras responsabilidades. Tener un trabajo que a la vez sea tu pasión y poder compartir los logros con la gente que quieres, es el mejor de los premios. El resto, es solo decoración. 

CONFESIONES ÍNTIMAS

Nombre completo: Pablo Moreno de Alborán
Un sueño: Ganar un Óscar a mejor Banda Sonora 
Un país: España
Una canción: Dos gardenias
Una ciudad: Málaga
Un libro: “Mujer Océano” de Vanesa Martín
Una película: “Kiki, el amor se hace” de Paco León
Comida favorita: Comida árabe. 
Hobby: Sigue siendo la música
Escenario o estudio: Royal Albert Hall, el Madison de Nueva York o el Olimpia de París.