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P.S. IT’S FANCY l Fashion Insider: Paris Fashion Week (Parte 2)

P.S. It’s Fancy.

 

texto y fotos: Agus Cattaneo (@iamaguscattaneo)
Esta es la segunda parte de lo que fue mi experiencia en el Fashion Week de París (la primera parte salió en la edición anterior). 

Fui al desfile de Anrealage, que es una marca japonesa que presentó su colección en esta semana de la moda francesa. La agencia de prensa que me invitó se llama PRC Consulting y es muy interesante porque representa marcas muy conocidas, como Nina Ricci, y otras más de vanguardia. En esta colección pude ver muchos colores, de hecho, bastante color block y mucho volumen. La verdad: súper original.
También, fui a la presentación de varias marcas de las “Métiers d’Art” de Chanel, una de ellas es Barrie, conocida por el casimir; De hecho, son quienes hacen gran parte de las piezas, en este material, para Chanel. Espectacular la calidad. Mi preferida es una chaqueta como de denim, hecha de esta lana de cabra. La decoración del lugar era tipo años 70. Igualmente, fui a la presentación de Goossens, que es otra marca de las “Métiers d’Art” de Chanel, son quienes le hacen gran parte de la joyería. Me regalaron un collar con una medalla que le diseñé yo, por eso pueden ver que tiene mi nombre y algunas estrellitas y diseños que hice.
Luego, estuve en el departamento de Elsa Schiaparelli en Place Vendôme. Es un lugar increíble donde pude disfrutar de la colección, tomar un té, ver algunos diseños originales del director creativo y pasar un tiempo en el espacio decorado como el atelier de Daniel Roseberry.
Estuve en la presentación de joyería de Dior, en un edificio muy lindo con muchas flores en la entrada. Ahí pude conocer la nueva colección de joyas y relojes. De ahí, me fui a la presentación del Re-See de Dior. Como saben, uno va al show un día y a los dos días, más o menos, asiste al Re-See, que es cuando la PR de la marca te explica bien los detalles de la colección. Uno puede tocar las telas y ver la nueva línea en más detalle. Acá les muestro algunos productos, como una de mis carteras preferidas. Como ven, se sigue usando la superposición: muchos accesorios, uno arriba del otro.
 
Fui a la fiesta de Paco Rabanne, donde había, como siempre, mucho brillo. La presencia del DJ no se hizo esperar. La fiesta era en varios pisos, muy entretenida, y acá les muestro esta camisa con brillo, que es una de mis preferidas, y esta bolsa, también con brillos.

Durante el Fashion Week, también tuve una reunión en L’École Van Cleef & Arpels, una escuela de alta joyería en Place Vendôme; Es un lujo total. Allí, tuve la oportunidad de diseñar mi propia joya y ver la presentación de unas piezas de joyería antigua.

 

Conocí la nueva tienda de perfumes de Celine, en Rue Saint-Honoré. Tienen perfumes y además vende algunas bolsas. Me compré el perfume “Dans Paris”, súper rico, ya pasó a ser uno de mis preferidos. Dentro de las bolsas que les muestro, pueden ver que el nuevo director creativo trajo nuevamente a la vida un antiguo estampado de la Maison.
Y para terminar este relato, mi lugar favorito en el mundo, donde voy todos los Domingos en Paris a tomar un té y que durante el Fashion Week voy aún más seguido: el Ritz, ya que muchas de las actividades del Fashion Week son alrededor de la Place Vendôme.
Soy miembro del French Heritage Society en Paris y estuve invitada a una Gala en New York, y me puse un vestido de alta costura de Dior, para llevar conmigo un poco de la identidad de la alta costura francesa a Estados Unidos. Como ya deben saber, yo soy la fundadora y directora de un curso de moda y lujo en París que se llama Learn While Exploring. (www.LearnWhileExploring.com)

EDITORIAL.

Desde cuarentena, sobre el sofá más estratégico de casa, retomamos la historia de la semana de la moda de París, a partir del lugar exacto donde la dejamos en la edición pasada: La “Batalla de Versalles”, como se tituló el momento en que se enfrentó sobre pasarela, por primera vez, lo mejor del diseño francés contra la floreciente y excitante moda americana. Yves Saint Laurent, Emanuel Ungaro, Christian Dior, Pierre Cardin y Hubert de Givenchy contra Anne Klein, Halston, Oscar de la Renta, Bill Blass y Stephen Burrows, cinco estadounidenses prácticamente emergentes en aquel entonces. La histórica contienda creativa la organizó el comisario artístico del Palacio de Versalles, Gérald Van Der Kemp, en 1973, con el objetivo de recaudar fondos para la restauración del lugar, pero la realidad es que el impulso al ingenio y a la inspiración adquirida podrían, hasta cierto punto, haber superado por mucho el logro monetario. Estados Unidos, con la estética disco y en el ambiente desenfadado de los años 70, que hacían ovación al estilo de Studio 54, hizo historia ganando ese día y los desfiles en París se volvieron, desde ese entonces, cada vez más atrevidos, arriesgados y pensados “fuera del molde”, porque no solo se daba prioridad a la selección de modelos y piezas a presentar, sino al misterio, a crear la expectativa sobre la selección de la música, el escenario y su decoración. Luego del resurgimiento autorreferencial de Chanel, con Karl Lagerfeld a la cabeza en los años 80, le continuaron los sujetadores cónicos de Jean Paul Gautier, que Madonna haría famosos ese mismo año con su gira “Blonde Ambition”, en 1990, las revolucionarias propuestas japonesas de Yohji Yamamoto y Comme Des Garçons, y la incorporación de diseñadores británicos como John Galliano y Alexander McQueen, quienes se convertirían en los directores creativos de Dior y Givenchy, respectivamente. Desde entonces, aquel histórico encuentro, no solo se presentaba moda parisina en París, sino que grandes diseñadores, de todas partes del mundo, querían exponer sus creaciones allí y los desfiles habían solidificado, poco a poco, la norma de los sets personalizados y el drama y la teatralidad propios de la vena artística que corre por cada una de sus calles, ese enfoque especial en cada detalle del montaje y la experiencia, que ha dejado en la capital de la moda francesa escenarios que replican desde estaciones de tren y aeropuertos, hasta supermercados playas y carruseles.