Home Entrevistas María Eugenia Mera plasma su calidez en espacios que potencian el bienestar

María Eugenia Mera plasma su calidez en espacios que potencian el bienestar

Fotos: Nadezda Kobets

INVENTIVA.

Iniciar este año con un cambio de hábitos y rutinas es lo que nos garantizará el anhelado bienestar, pero debido a nuestros diversos roles no siempre tenemos el tiempo y las energías de mantener todo en su perfecto lugar, lo que nos hace recurrir a personas expertas que hagan de cada área y elemento de nuestra morada un completo relax. Nuestra protagonista es poseedora de una gran capacidad para transformar espacios comunes en lugares acogedores y cálidos, justo con lo necesario.

Determinada, auténtica y alegre son las cualidades con las que se define María Eugenia Mera, quien se dedica, mediante su firma Smells Like Home, a crear espacios que, más allá de la estética, organización y funcionalidad, producen una sensación de serenidad y plenitud que nos transportan del exterior al interior a través de sus diseños, cuya esencia refleja la personalidad de sus habitantes, haciéndolos sentir en un verdadero hogar.

Moderno, limpio, alegre y acogedor son las palabras exactas para describir sus proyectos, los cuales se caracterizan por tonos neutrales y espacios monocromáticos que añaden calidez al ambiente, complementado con obras de arte que agregan historia, cultura, color y autenticidad a los espacios intervenidos, pues desde su quehacer ha asumido la misión de promover, apoyar y contagiar a las personas del fascinante mundo del arte.

Mera creció en un ambiente donde predominaba la atención por el orden y los detalles; expresa que en su familia el arte y la creatividad están presentes todo el día. En ese aspecto, admira mucho a sus abuelos: la escultora Liliana Mera, creadora de las muñecas Limé, símbolo de nuestras raíces, y su abuelo Frank, un ingeniero, creador de estructuras adelantadas a su tiempo.

Su chispa creativa empezó a manifestarse en su niñez. Nos narra que de niña su juego favorito era el hotel, arreglar las camas de la casa y recibir a los “huéspedes”, o mover los muebles y guardarle a su madre la gran sorpresa de que había readecuado y redecorado los espacios, y aunque de adulta inició sus estudios en la carrera de Medicina, pronto se dio cuenta que no era su vocación, decantándose por estudiar Bellas Artes e Ilustración en Chavón. De ese proceso, atesora un sabio consejo de una tía muy querida, el cual ha asumido como la filosofía que fundamenta su decisión de ayudar a las personas a organizar sus espacios y, de este modo, aportar a las necesidades de los demás: “Busca, dentro de lo que te gusta, el área en que haya menos personas ejerciendo, y dedícate a ser la mejor”.

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