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Lina Latorre

Lina Latorre

Una maestra de yoga que busca el balance de la vida, para ser cada día más feliz, así es Lina Latorre.

“Es más que un ejercicio físico, es un estilo de vida que nos llena de salud, paz y bienestar y tiene como objetivo buscar la unión del espíritu, el cuerpo y la mente”.

fotos Luis Marte

Quería incluir en sus días una rutina de ejercicios. Por ello, decidió asistir a clases de yoga. La secuencia de las posturas, llamadas asanas por quienes la practican, permiten que el cuerpo pueda fortalecer los músculos, pero Lina Latorre confiesa que descubrió algo más. Comenzó a notar que su estrés fue disminuyendo e iba adquiriendo flexibilidad, paz y calma. En general, sentía que se volvía más consciente de su vida y su entorno.

Sus inicios

Inició con una instructora mexicana, Cecilia Camino, y, al experimentar todos los beneficios que le estaba aportando a su salud, se dedicó a investigar todo sobre la disciplina y aprender todo de ella. Viajó a Chicago para certificarse, hasta que puso en marcha su proyecto en el país, junto a Nassim Dina, con el fin de que más personas puedan beneficiarse de esta práctica milenaria.

La Maestra aclara que el yoga no es una religión. Lo define como una práctica que conecta el cuerpo, la respiración y la mente, y puede ser tomado como un estilo de vida. Según Latorre, su fin, como disciplina, es la búsqueda de salud, tranquilidad y bienestar. Practicarlo proporciona energía y serenidad, además de ayudar a ver el mundo como un todo y enfatiza que, si tienes inclinaciones espirituales, te sentirás conectado a algo más grande.

Lina recomienda que se practique con frecuencia porque, de esta forma, es posible notar los beneficios con rapidez. No existe una hora exacta, ya que dependerá de si la persona prefiere las noches, para calmarse antes de ir a la cama, o las mañanas, para iniciar el día.

Con la práctica, explica, de forma secuencial y coordinada, de las posiciones y la respiración, es posible adelgazar. Solo basta con mover el cuerpo en todas las direcciones, haciendo que se liberen tensiones, volviéndose uno más suelto y liviano. Además, al reducir la ansiedad y volvernos más conscientes, discernimos antes de ingerir cualquier alimento, adquiriendo un estilo de vida mucho más saludable.

Profundizando en esta disciplina, originaria de la India, sostuvo que no existen divisiones dentro del Yoga, pero sí diferentes maneras de practicarla. Sus tipos se basan en satisfacer las necesidades de las personas. Algunas prefieren ejercicios más dinámicos, como ashtanga o vinyasa flow, mientras que otras desean más alineación y permanencia en la postura, como lo es Iyengar. El hot yoga, en cambio, se realiza en un salón caliente, para sudar y desintoxicar. Por su parte, el yin es un yoga más suave.

Al practicar mindfulness, o atención plena, comienzas a controlar el ruido constante de tu mente, que bombardea diferentes pensamientos e ideas. Afirma que diversos estudios han demostrado que el yoga ayuda a controlar la depresión y la ansiedad. Por lo tanto, baja los niveles de stress, controlando el ritmo cardíaco y evitando enfermedades como Párkinson y Alzhéimer, además de ser una forma de tener calidad de vida.