Jorge Brown

Plasma su arte en el diseño, los eventos y la moda

Se define como un productor de diseño, y como está en todas partes, su trabajo no se limita a una disciplina, sino que se puede ver, según cuenta, como una sombrilla creativa. Jorge Brown tiene más de una década de experiencia en producción de eventos, interiorismo y diseño industrial. Además, considera que tiene la misión de impulsar el movimiento de diseño como herramienta de cambio social.

El diseñador lo conceptualiza como una forma de solucionar las necesidades de los humanos, tanto funcionales como emocionales, a pequeña y gran escala. “Mucha gente puede pensar que el diseño se limita al mobiliario o la iluminación o lo industrial. Hoy, República Dominicana tiene la capacidad de rediseñar procesos y experiencias que van mucho más allá del espacio decorado.

Estamos en el momento perfecto de rediseñar un país para un turismo cultural e impulsar, desde nuestra arquitectura, a nuevos inversionistas”, explica Brown.

El diseño es un poder de transformación

Asimismo, entiende que el diseño es un poder de transformación, que educa, impulsa la economía y mejora la calidad de vida de un país. “Una ciudad diseñada es una ciudad que funciona. El diseño es un eje transversal para el desarrollo de la marca país. Sin arquitectura no existe turismo, sin diseño no existe el desarrollo industrial, sin diseño no se eleva nuestra artesanía”, expone Jorge Brown, de forma apasionada.

Su mayor deseo es que los hagan tendencia las propuestas que llevamos en la intuición, sin depender de tendencias globales. “Quisiera que los artistas dominicanos rescatáramos y reinterpretáramos elementos de nuestra arquitectura vernácula, y que creáramos soluciones visualmente agradables a los cambios sociales por los que estamos pasando”, puntualizó.

Su aporte como director del Design Week es hacer entender que el “diseño” tiene un gran efecto sobre el desarrollo de nuestro país, nuestra cultura y la economía. Lo creativo es productivo. “Si en el 2020 decimos que Marca País es una muchacha bailando merengue con una falda blanca, alegría, diablos cojuelos y playa cristalina, estamos diciendo que esta nación no ha evolucionado desde 1970. Tenemos que proyectar nuestra arquitectura caribeña, nuestros diseñadores y nuestros artistas, una nueva artesanía”, explica.

Por ello, afirma que no puede haber turismo sin arquitectura. Igualmente, explica que, en distintos grados y formas, el turismo ha ido de la mano, desde los pioneros viajes de placer del siglo XVII, a las complejas estrategias turísticas actuales.

“Las formas que puede adquirir la relación arquitectura-turismo son múltiples, y van desde satisfacer el cobijo de los viajeros, hasta cubrir sus necesidades emocionales e intelectuales, cuando la visita de un edificio es objeto de deseo, sin olvidar todas aquellas estructuras habitables que el viajero comparte con el habitante local”, argumenta el artista.

Sumado a esto, propone programas para elevar la artesanía dominicana, buscando que sean dirigidos por diseñadores industriales, arquitectos y creativos que eleven la calidad, la imagen de los artesanos, y que se posicione como una artesanía utilitaria para generar recursos a sus respectivas comunidades.

Esas ramas del diseño que Design Week impulsa:

La arquitectura y las casas constructoras.

El diseño de interiores y los sectores que naturalmente son parte de su desarrollo.

El diseño industrial y su gran potencial para la exportación.

La artesanía elevada por diseñadores con criterio de Republica Dominicana.

Algunos proyectos pensando que el Design Week pudiera impulsar:

Queremos impulsar un concurso, destinado a universidades y profesionales, para crear viviendas económicas que sean pensadas para el mejoramiento de la calidad de vida de los artesanos y, en los primeros niveles, tengan áreas de trabajo y formación, dirigidas por diseñadores industriales y artistas.

Concurso para rediseñar parques de nuestras zonas más necesitadas, dirigido a universidades y profesionales.

Patricia Acosta
Comunicador Social y Periodista Entendí desde muy pequeña el poder que tiene la palabra, mejor aún, plasmarla con sentimiento para transmitir las emociones del arte. Quiero ser más humana, sonreír más, ser agradecida y ser mejor persona.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
-Publicidad -

WHISPERS

Charléne recibe emocionada a Alberto de Mónaco y los...

Una imagen vale más que mil palabras, es al parecer el dicho al que se ha acogido Alberto de...

INSTAGRAM

MÁS HISTORIAS

- Publicidad -