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Olga Sinclair

Quiero comenzar dándole la bienvenida de nuevo en el país y quiero que comencemos hablando que nos hable un poco sobre esta visita y sobre la Feria Internacional de Arte Contemporáneo y sobre la exhibición que usted va a tener.

Aquí de esa extensión, ay, qué lindo. Bueno, ante todo muchísimas gracias por esta entrevista Ebel y estoy muy feliz que la señora Luz Botero mi art dealer de Bogotá, Colombia, que está organizando esta feria internacional me haya invitado para participar de ella con maestro como el maestro Arturo Berned de España que es un gran maestro y me siento muy feliz, feliz porque vengo de una familia de artista mi padre era un gran maestro panameño, Alfredo Sinclair, que trajo el modernismo a Panamá, muy amigo de varios artistas aquí de República Dominicana, entre esos Cándido Bidó y muchos otros que iban a Panamá a pasar sus tiempos o vender obras como todos, no estamos entrelazados ahí estamos entrelazados Panamá y República Dominicana, entonces claro presentarme aquí me va a encantar porque en estos últimos siete años de mi vida me la he pasado exhibiendo en museos en Europa, en Asia y no hay nada con América Latina, entonces cómo volver a tierra, volver a casa, a mi gente y me siento muy feliz por ello.

¿Y usted había presentado República Dominicana o esta va a ser su primera?

Creo que en el pasado sí, uno de mis art dealers de Panamá, Yago García, había mandado, había exhibido en una exposiciones en ferias aquí, o sea que sé que hay obras mías en algunas colecciones privadas que no sé quiénes son, colgadas aquí en Santo Domingo o en República Dominicana, pero yo personalmente nunca había tenido una exposición ya formalmente que incluso esta que va a ser creo que en abril no después va a coincidir casi justo que tengo una muestra también en Atenas en Grecia en la Fundación Stavros Niarchos, así que tengo mucho que trabajar para organizarme con tiempo y presentar algo que que sea representativo de mi arte.

Olga sinclair

 ¿Qué colección nos va a presentar acá? ¿Qué tipo de experiencia podemos esperar de Olga Sinclair?

Yo creo que va a ser un poco la línea de lo que acabo de exhibir en Mónaco, todavía estoy colgada en la posición del Mónaco en la galería Camille Art Gallery y en el centro de Mónaco, la exposición se llamó life in motion que es lo que realmente estoy viviendo en mis días actuales, estoy viviendo en Caracas Venezuela porque mi esposo es embajador de España allí y ese es el octavo país que estoy viviendo en mi vida. Y entonces me noto que a pesar de mis años y en los años de madurez todavía hay movimiento intrínseco, no solamente en mi vida personal, sino en los cambios de mi arte de mi pintura estoy entrando en otras dimensiones de de obras con volúmenes muchísimo más amplios con un color intensificado, que siempre ha sido catalogado un artista colorista, pero ahora la obra es casi explosiva de color y no sé si es que mi ánima está cambiando mi forma de ver la vida o son las noticias de los bombardeos que pasan en el mundo porque es que de verdad que estamos también viviendo momentos históricos terribles de la humanidad, tienes una segunda guerra mundial, por eso es un tipo de guerra, que nos azota a todos y me refiero desde la pandemia hasta los días actuales y eso influye en el artista influye en el escritor en el bailarín, por ejemplo, ahora en Venezuela hemos visto algunas finanzas modernas que no tienen nada que ver con los clásicos La Traviata no tiene nada que ver con la exhibición clásica de los movimientos del ballet clásico. Si no es todo una transgresión agresiva casi del mundo nos nuevos movimientos de la danza y yo creo que eso está pasando en la pintura mía, no es que sea agresiva, pero es muy fuerte y es muy muy imperativa, ¿no? Entonces es creo que es lo que voy a seguir aquí.

Vamos bien, entonces también mencionaba a su padre precisamente acá. Tengo una pregunta, sí, al respecto sí, su arte podríamos decir que algo que usted heredó claro, entonces se va a Europa y aprender de grandes maestros holandeses y lo que quiero que nos comente es sobre quién la inspiraron. ¿De quién es usted aprendió y cómo usted le aplicó estas técnicas y cómo definieron lo que ha venido haciendo en todos estos años?

Yo creo que todos los artistas pasamos por el periodo de aprendizaje, el periodo de influencias externas, como pasó con Picasso y el arte africano, que de una manera y otra, la pudo transformar en su obra cubista. Todos pasamos por esos procesos de observación y, obviamente, siendo hija de un gran maestro, desde niña, cinco años o 4 años en el estudio de él, todas mis primeras obras están muy influidas por mi padre y por el maestro Giorgio Morandi, porque mi padre de niña me regalaba libros de Giorgio Morandi, el gran artista italiano que hacía sus bodegones, que hacía sus botellitas sencillas, y él me decía que el artista que dominaba un simple bodegón, dominaba luego la gran pintura. Porque un bodegón tiene una composición, y la composición es la estructura de la imagen proyectada luego.

Entonces, viniendo de esa base luego a Madrid a los 18 años, me acuerdo que cuando fui al museo del Prado dios mío vivir en los primeros Velázquez y los Goyas y luego fui al Museo de Arte Contemporáneo y veo a Sauras, Genovés, veo a Picasso y veo a tantos buenos maestros españoles, yo le escribí postales a mi papá y le dije en ese momento papito mío, tu obra para mí es la más hermosa del mundo, pero quiero que sepas que tienes competencia.

Y eso la verdad que que me abrió también mi panorama y mi marco de referencia para un joven pintor y luego estudié tres años en Madrid pero como era la Nueva España porque había muerto Franco eh, en las academias de arte había en el reestructurado el sistema académico de toda España la Academia de San Fernando, que era la que quería entrar yo, no habría (cupo) y luego cuando abrió ya no eran 45-50 alumnos aplicando por un cupo, eran 3000 alumnos aplicando por un cupo y obviamente no lo pasé, así que me regresé a Panamá e hice otra carrera que mi madre me aconsejó diseño de interiores para yo saber, cinco años de carrera interiores solamente para saber cómo colgar mi propia obra y cómo eliminarla.

Pero bueno, luego de eso me fui a Londres un año y medio y ahí di la hora de Francis Bacon que para mí es uno de los artistas modernos del siglo XX que más ha influido en mi vida como artista porque vi que a veces no puedes plasmar toda tu idea en un solo cuadro, necesitas tres versiones de esa obra para poder plasmar lo que el contenido de lo que quieres, eh, transmitir y él hace estos trípticos, entonces ahí me enseñó que no un cuadro un tríptico y ahí yo empecé un poco influida por esa esa plataforma de bacon, eh, a hacer el mismo blanco un poco más expansiva.

Olga Sinclair

¿De qué manera estas experiencias internacionales en Estados Unidos y en Europa tengo entendido que viven en Indonesia también?

Cinco años y ahí nacieron mis hijas, imagínate.

Impresionantemente es verdad y yo creo que eso más bien enriquecido mi pintura porque al salir de Panamá eh, me fui a vivir a La Paz Bolivia y mi obra se puso muy terrosa como el Altiplano del del boliviano muy terrosa o crees luego Indonesia se hizo muy gauguiania, de paulgogan llena de color como si fuera una cosa exótica de Taití, no, del colorido de de todos esos países, pero a la final es, sale el artista primero están en las influencias y todas es como que las metieras en un microondas y luego al final les sale el artista y lo que el artista realmente quiere decir. Pero, son pocos los ejemplos de artistas que desde un inicio ya tuvieron la impronta para poder legitimar su arte, todos pasaron por las influencias y en mi caso, que estoy viviendo en el octavo país, siento que ha sido positivo para mí porque amplía mi marco de referencia pero a la vez finalmente es Olga Sinclair lo que sale, porque es mis sentimientos como mujer, eh? Que por un lado veo toda esta lucha actual el feminismo y con los problemas actuales de la sociedad moderna, pero yo veo todo desde mi plataforma intrínseca de la observación, desde mi estudio miro hacia afuera y como decía Carl Gustav Jung, tú miras hacía afuera, pero luego hay que mirar hacia adentro y lo de adentro es lo que sale ahora de mi arte 

Y, en todo, este proceso de influencias de una cultura o de un pintor en su obra y su forma de ver su arte, ¿usted siente que su identidad como pintora se ha mantenido?

Sí se ha mantenido. Se ha mantenido porque muchos críticos de arte que han visto mi obra y que como te comenté al principio en los últimos siete ocho exposiciones ha sido todo el Museo europeos y museo y museos y museos y todos siempre dicen la señora Sinclair tiene una paleta muy caribeña, de mucho color, color fuerte, pero con una sofisticación muy europea, que un color bañado de grises que hacen un balance muy equilibrado en donde sale una elegancia parcial, que podemos contraer en donde podemos contemplar su alma, eso han dicho algunos críticos de mí y yo me he quedado muy sorprendida, porque al final están plasmando en su crítica, lo que realmente siento todas estas influencias están ahí en latente, pero al final sale el artista, no? Y yo creo que ese ese gestualismo porque yo siempre dicen hay un brochazo gestual muy típico de la obra de ella, que la patentiza y hace sentir que estamos frente a un Olga Sinclair 

Los críticos los conocedores de arte a veces esas personas se apresuraron a decir esta obra pertenece a tal corriente este artista es surrealista y hay artistas como en el caso de Frida Kahlo que a veces reniegan de los de lo que se le aplica sí en el caso de usted. ¿Cómo definiría su arte?  ¿Qué es el arte de Olga Sinclair?

Yo la verdad que definiría mi arte actual porque en los inicios cuando tenía 18 o 20 años era muy onírica, me decían es un arte muy onírico, muy sensual, silencioso y callado. Ahora no, ahora creo que mi arte tiene bastante fuerza, bastante potencia gestual  y visual porque se impone entre el color y la volumetría de mis formas que muchas son un poquito espaciales en la exposición de Mónaco había títulos esferas espaciales, otros mundos la vida vista distinta, o sea es como que me saliera de esta plataforma terrenal y quiero ver el mundo mucho de una manera más universal, mirar hacia el universo porque nuestra tierra es agotadora tenemos tantos problemas que agotan, que al final busco siempre las estelas espaciales, los campos universales y miro hacia arriba, por eso que siento que estoy más conectada ahora con un universo expansivo que con lo que me sostienen todavía en la tierra. 

¿Entonces podríamos decir que su arte es como un escape de todo ese ruido que se está creando en el mundo?

(Sonríe) tú puedes ser mi mejor crítico. Lo acabas de sentir y me gusta, me encanta. 

Olga Sinclair
Miles de niños se reúnen cada año para, junto a Olga Sinclair, pintar el país de sus sueños. // Foto: Fuente Externa.

En una conversación con un escultor local, Raúl Morilla, me comentaba que “el rol de las artes es sensibilizar, hacernos más humanos, porque en la medida que somos más humanos somos menos dañinos”, entonces estuve leyendo sobre el trabajo que usted hace con la Fundación Olga Sinclair. Estuve leyendo un poco sobre el trabajo que realiza con los niños, como quiere llevar las artes a los más pequeños, quizás también despertar esa vena artística en ellos y quiero que nos cuente un poquito sobre todo este proceso, que nos diga ¿por qué es importante llevar el arte a los más pequeños?

Es la mejor pregunta que siento que me hacen en mi vida, porque toda persona, no solamente los artistas, toda persona viene a la tierra con una misión, una misión que uno mismo tiene que descubrir a través de los años, todos creemos que nacemos para vivir educarnos trabajar y tener una familia tener, bebés, todo eso no y eso es bellísimo, pero si te quedas en ese marco de referencia para tu vida personal y tu familia y tu entorno y tu trabajo, luego no miras afuera lo que está sucediendo en la humanidad.

Yo me siento, y me he sentido siempre, que soy una persona muy bendecida que tuve dos padres maravillosos, el gran maestro Alfredo Sinclair, artista, y una mujer como mi madre que siendo tan sencilla, nada más que estudios secundaria, ni siquiera fue a la universidad, ha tenido una visión muy clara de lo que era la vida y a mis hermanos y mí nos educaron con valores muy fuertes y parte de esos valores era que uno también viene a dar, no siempre a recibir. 

Fundación Olga Sinclair

Hay que dar, y con la caída de las Torres Gemelas yo tuve un periodo de mi vida bastante introspectivo, casi casi que depresivo, porque no podía creer que el ser humano, como está pasando hoy en día con todo este asunto de Palestina-Israel, en Ucrania y Rusia; no puedo creer que seamos tan malvados, que seamos tan agresivos, entonces en ese momento, hace 22 años, sentía que yo tenía una misión y no sabía cuál era y me tomó mínimo cinco o seis años descubrirla, cuando dije ¡Dios mío!, lo que voy a hacer es una fundación, “si yo vengo de un hogar humilde y todos triunfamos, porque no puedo enseñarle yo a un niño a pintar” y entonces estaba en un almuerzo y una madre me dijo “Ay, sí, señora Sinclair y usted no da clases a los niños porque mis hijos quisieran pintar” yo no sé porqué le contesté esto, le dije “mire señora, la verdad que prefiero un día al año darle una clase a 5000 niños en un parque a que todos los días vengan niños a mi estudio, porque sino no voy a hacer ya más pintora y no voy a poder producir” y entonces me dijo ¿por qué no lo hace? y eso venía enlazado con ese proceso mío de qué hago con mi vida, hacia dónde voy, qué quiero hacer y dije ¡lo hago!, y el primer taller lo hice en el año 2007 en el parque Urraca de la Ciudad de Panamá, el entonces alcalde de la ciudad me ayudó, y pinté con 500 niños.

Pero, como yo ya había estudiado diseño de interiores y magisterio, porque mi mamá también me obligó, decía que si no llegas a vender un cuadro ¿de que vas a vivir? También estudia magisterio, aparte de diseño interiores estudia Magisterio porque puedes abrir una academia de arte y tener 20 profesores y eres la directora. Y gracias a esa academia de pedagogía infantil, metodología de enseñanza, yo pude dirigir ese taller de 500 niños explicándoles cómo se hace un cuadro, pero resultó que los 500 niños pintaron lo mismo, un arbolito, una casa, un sol y dos.

Y yo dije “aquí está pasando algo con la creatividad” y al año siguiente me fui a la Embajada de España por favor, podemos reproducir 20 horas de Picasso escriban a la Fundación Picasso, me lo permitieron al año siguiente Jackson Pollock, que al año siguiente paul Klee, y en el año 2012 dije voy a hacer una fundación ya e hice un concurso, “Pintemos el Panamá de nuestros sueños al estilo Van Gogh”, y ya eran 16.000 niños y jóvenes en toda la República estudiando Van Gogh y dije van a ver 10 ganadores y los 10 ganadores me los llevé al museo Van Gogh de Amsterdam con mi fundación al este de Lake Museum. Luego en tren bajamos al Louvre, a Versalles luego entrenó fuimos a Ginebra a que vieran Naciones Unidas y así cada dos años hago el concurso, después me lleva a otros chicos a Roma, a Florencia, otros a Chile otros a Canadá otros a Israel esa es mi fundación. He pintado con más de 100.000 niños en siete países tenemos el Guinness World Record del año 2014, pintando el mural de el Canal de Panamá.

Qué te puedo decir, Ebel, si muero mañana muero feliz, porque sé que he venido a trabajar y lo he hecho bien, eso yo creo que al final, para todos los seres humanos, es lo que te tienes que llevar.

Ebel Echavarría
Ebel Echavarría
Periodista formando en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Amante del arte, la cultura, el cine, la música y la literatura. Amo contar historias de personas que inspiran, personas con una visión y misión en la vida. Soy extrovertidamente introvertido.
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