InicioEntrevistasVisionarioGonzalo Castillo: Candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD)

Gonzalo Castillo: Candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD)

Gonzalo Castillo Terrero llegó al mundo el 20 de noviembre de 1960. Oriundo de la provincia Barahona, República Dominicana, es el segundo de cinco hermanos del matrimonio de Gonzalo Castillo Peña y Miriam Terrero Samboy. Tuvo una feliz y sencilla niñez en compañía de su familia. Junto a su esposa, Silvia López, ha procreado tres hijos: Gonzalo Alexander, Mónica y Silvia Aimée.

Inició sus estudios primarios en su pueblo natal, específicamente en el Colegio Divina Pastora. Tiempo después, se trasladó a San Cristóbal donde cursó el bachillerato, en el Instituto Politécnico Loyola, graduándose de Perito en Electrónica Industrial en el 1980. Luego, en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), realizó un Postgrado en Electrónica Digital y Microprocesadores.

Después, hizo una Maestría en Administración de Empresas (MBA) en la Universidad de Quebec, en Canadá. Con la suficiente preparación para comenzar a hacer carrera en el amplio mundo de los negocios, en 1983, creó su primera empresa, dedicada a la venta de equipos de tecnología. Nueve años después, fundó Helidosa Aviation Group, entidad que ofrece servicios de Aero-ambulancia y cuenta con una flotilla de aviones y helicópteros.

En la década de los setenta, aún con 18 años, este experimentado empresario decide iniciarse en la política. En el 2001, fue electo miembro del Comité Central del PLD. Desde el 2012 hasta el 2019, desempeñó el cargo de Ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, donde obtuvo gran popularidad por sus trabajos.

En 2014, fue elegido miembro del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana. También, fue jefe de finanzas de las campañas presidenciales hasta el 2016. El 30 de julio del pasado año, Gonzalo Castillo comunicó su intención de presentarse en las primarias del PLD. Tres meses más tarde, ganó las Elecciones Primarias del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), convirtiéndose en su candidato presidencial para las elecciones del período 2020-2024.

Propuesta de gobierno

Quiero comenzar hablando de los desafíos en República Dominicana que, igual al resto del mundo, con la aparición del Covid-19, trajo consigo la necesidad de un cierre inmediato de nuestras fronteras y la suspensión de actividades económicas.

El gobierno ha enfocado sus esfuerzos y recursos en la contención del contagio, garantizar el sustento de la población, y adaptar los protocolos de salud para seguir dando atención sanitaria, mientras luchamos contra esta enfermedad.

Pronto abrirá sus puertas la Ciudad Sanitaria, el complejo hospitalario y de salud más grande y moderno de Centro América y El Caribe, que sumará más de 500 nuevas camas de hospitalización y emergencia. Con esta gran obra, nuestra atención de salud, en general, va a dar un salto cuantitativo y cualitativo, y eso incluye una mayor capacidad de atención a los casos críticos de COVID-19 que, en mi administración, seguiremos enfrentando con determinación.

Hemos avanzado mucho en nuestro sistema y servicios de salud. Como presidente, continuaré con el programa de construcción, remodelación, ampliación y actualización de los hospitales que aún faltan, y la cobertura de los centros de diagnóstico y 9-1-1, hasta que tengamos cobertura en todo el país. Esto nos dará una mayor disponibilidad de camas por habitante y unidades de cuidados intensivos, equipos adecuados para tratar a las placentas afectadas por diferentes enfermedades, dentro de ellas COVID-19.

Seguiré trabajando en ampliar la cobertura de salud, hasta que toda la población necesitada esté totalmente cubierta. Con estas acciones, estaremos preparados para responder de manera rápida y efectiva cuando se activen todos los sectores productivos. Una vez exista una vacuna contra el virus, voy a garantizar que todos los dominicanos la puedan tener de forma rápida y costeada por el Estado.

Apoyaré el desarrollo y expansión de la industria farmacéutica nacional, la cual suple un gran porcentaje de los medicamentos. Fomentaré una política de compras públicas, lo cual facilitará el acceso de todos los medicamentos a la población. Pese a las dificultades que aún estamos enfrentando, les traigo un mensaje de esperanza y optimismo. Con las acciones que expondré, les aseguro que, en pocos meses, estaremos registrando, de nuevo, las tasas de crecimiento más elevadas de la región.

Lo haré a partir de un plan de ejecución de obras públicas sin precedentes. Invitaré al sector privado para que me acompañe. Vamos a ejecutar un plan de construcción nunca visto, con la ampliación y modernización de nuestra estructura vial, agrícola, portuaria y de transporte masivo de pasajeros, entre las cuales estarán: autopistas, avenidas, caminos, puentes, hospitales, más viviendas, más escuelas y sistemas de transporte masivo como trenes y teleféricos.

También, construiremos reservorios de agua, acueductos, presas, más generación de energía, puertos, malecones y parqueos públicos, entre muchas otras obras que detallé en mi presentación a la Nación el pasado lunes. La ejecución de este plan de obras públicas dinamizará todos los sectores productivos de nuestra República Dominicana.

Con mi plan de ejecución de obras, vamos a reactivar la economía, pero, para estabilizarla y que vuelva el crecimiento, debemos crear las condiciones para que las actividades productivas puedan recuperarse lo antes posible.

EN ESTOS ÚLTIMOS 8 AÑOS, hemos visto los mayores niveles de inversión extranjera directa de nuestra historia. También, hemos logrado las menores tasas de interés en los mercados internacionales, habiendo incluso colocado bonos en pesos en el extranjero, algo que hace unos años hubiese sido inimaginable. Somos líderes del crecimiento económico en América Latina gracias, en parte, a que hemos mantenido una inflación controlada y un sistema financiero sano.

Esto nos ha convertido en un destino confiable de la inversión extranjera, que ha estado caracterizado por estabilidad de precios, buen clima de inversión, leyes de incentivos que permiten ventajas competitivas, estabilidad política, liderazgo empresarial, estabilidad monetaria y financiera, posición estratégica de la principal economía del mundo, mano de obra con vocación al aprendizaje rápido, sector de comunicaciones desarrollado y gobiernos comprometidos con la democracia, la paz, el progreso y el orden social.

Este escenario ha sido, sin duda, nuestra mayor carta de presentación para convertirnos en los líderes en la recepción de inversión extranjera directa en el Caribe, donde ocupamos el primer lugar. República Dominicana se encuentra en una posición privilegiada, muy cerca de los Estados Unidos, que continuará siendo nuestro principal inversionista extranjero. Importantes empresas norteamericanas se han establecido en los sectores de Bienes Raíces, Zonas Francas, Turismo, Comercio, Comunicaciones y Energía, con una participación y un total invertido de más de 5,600 millones de dólares en los últimos 10 años.

Al igual que ustedes, sé la importancia de la seguridad jurídica y el imperio de la ley para sentirse confiados de realizar, expandir y mantener las inversiones en los sectores productivos. En mi gobierno, seguiremos trabajando para asegurarnos de que la República Dominicana siga siendo un país donde los inversionistas puedan, de forma confiada, colocar su dinero y recursos sabiendo que tienen un gobierno que es una mano amiga, que garantiza reglas claras y que les da seguridad.

TRABAJARÉ DE LA MANO CON EL SECTOR privado para atraer cada vez más inversión extranjera directa y diversificada por sectores y mercados. Todo esto sumado al desarrollo del país como hub logístico. Es necesario ir evolucionando y exportar productos con mayor valor agregado, lo que se traduce en mayores salarios e ingresos, y así mejor calidad de vida para los dominicanos.

La implementación de mi programa de gobierno, y la ejecución mi plan de reactivación económica, se realizarán con responsabilidad fiscal, y en concordancia con la sostenibilidad de las finanzas públicas. Para que eso suceda, como presidente, adoptaré las medidas fiscales y monetarias necesarias para mantener la estabilidad macroeconómica, con un tipo de cambio estable y una tasa de inflación baja.

Seguiremos promoviendo políticas que generen la confianza de los inversionistas internacionales, hasta alcanzar el grado de inversión que nos asegure mejores condiciones de financiamiento, tanto al sector privado como al Estado. Voy a fomentar las actividades de sectores que generen mayor impacto sobre la economía, por su alta demanda de insumos y mano de obra. También, de aquellos que produzcan bienes y servicios con alta demanda de exportación.

Ayudaré con inversiones públicas al campo, la industria, las MIPYMES, el comercio y el turismo, solo por citar algunos. Además, aseguraremos financiamiento a largo plazo y bajas tasas de interés. El sector industrial es fundamental para lograr un aumento de nuestra capacidad de producción, generación de empleos de calidad y expansión de las exportaciones. Apoyaré a los sectores de la industria nacional y las Zonas Francas, para que puedan producir en cantidad y calidad, ya sea para consumo local o para exportación. Esto significa, entre otras cosas, financiamiento a las empresas que invierten en Investigación y Desarrollo, así como el establecimiento de sociedades de garantías recíprocas y fideicomisos de garantía.

Para fomentar las exportaciones, voy a favorecer la creación de clústeres industriales, para elevar la productividad y competitividad de la industria nacional. Los clústeres gozarán de beneficios especiales, como tasa de interés preferencial y financiamiento blando del BANDEX cuando el destino final sea la exportación. Apoyaremos fuertemente la creación de centros logísticos, para hacer más eficiente y económicos los sistemas de distribución nacional y las exportaciones.

En relación con la minería, promoveremos la aprobación de un nuevo marco legislativo que facilite la inversión en ese sector, y que permita que los recursos naturales con que hemos sido bendecidos se conviertan en fuente de desarrollo para nuestro país. Promoveremos la minería responsable y estaremos vigilantes para que se cumplan las normas ambientales que hagan sostenibles las explotaciones y que las comunidades locales, así como el gobierno central, reciban grandes beneficios de esa actividad.

Como lo hice en el Ministerio de Obras Públicas, trabajaré en simplificar los trámites para minimizar la burocracia y eliminar las autorizaciones y permisos innecesarios. Como empresario, conozco las necesidades de los sectores productivos y comerciales. Por mi experiencia en la función pública, también conozco cómo el Estado, junto con el sector privado, pueden potenciar la economía del país. Continuaré fortaleciendo las mesas de trabajo y de diálogo dentro del Consejo de Competitividad. Esa es la relación que necesitamos para resolver todos y cada uno de los inconvenientes que se puedan presentar.

EN EL CAMPO DE LA ENERGÍA vamos a garantizar la energía abundante, estable y a bajo costo. Punta Catalina ya comenzó a tener un impacto positivo sobre el sector eléctrico nacional, al suplir de forma eficiente una gran cantidad de energía a precios competitivos. Dado que el crecimiento económico del país requerirá nuevas inversiones en generación, tenemos como objetivo crear las condiciones para que la empresa privada siga invirtiendo en el sector.

Adoptaremos las medidas necesarias para que las distribuidoras reduzcan su nivel de pérdidas hasta los niveles de estándares internacionales aceptables. Necesitamos avanzar hacia un sistema de precios razonables, a través de la competitividad y protección los derechos de los consumidores. Quien paga la luz merece recibir un servicio estable y precio justo. Continuarán las inversiones en la red de distribución y transmisión. Todo lo descrito anteriormente tiene como finalidad garantizar que el costo de la energía no afecte la competitividad de las empresas de nuestro país.

EN CUANTO AL TURISMO, las acciones estarán dirigidas a recuperar rápidamente el flujo de turistas. Trabajaremos junto a los sectores que inciden en la industria, para tomar todas las medidas necesarias y recobrar las sendas del crecimiento y expansión. Ante la nueva realidad que nos impone el COVID-19, daremos, la tranquilidad y seguridad de que seguiremos cuidando, como siempre lo hemos hecho, de la salud de nacionales y extranjeros.

Además, voy a sumarme al esfuerzo que ya está haciendo el sector hotelero, junto a los principales mercados emisores, para obtener la certificación “COVID-FREE”, que también se extenderá a tour-operadores y restaurantes. Voy a promover el turismo de congresos y convenciones, que es el segmento que más noches de hotel y consumo genera. Trabajaré junto a los sectores que inciden para lograrlo.

Para todo lo anterior, potenciaré la conectividad de nuestro país, a través incentivos, que van a incrementar el número de asientos. Como ven, tomaré las decisiones que sean necesarias para recuperar todos los empleos en los polos turísticos, sea en el Este, el Norte, o el Sur del país.

Trabajaremos con valentía para que el turismo continúe siendo una de las principales locomotoras de nuestra economía. El Estado es un importante comprador de bienes y servicios. Voy a continuar y profundizar la política de priorizar a los productores nacionales, facilitando a las pequeñas y medianas empresas su participación en los procesos de compras del Estado.

Con estas y otras medidas, vamos a activar la rueda de la economía. Más obras y producción de bienes y servicios crean más empleos, más empleos generan más consumo y más consumo requiere más producción, lo que significa aún más empleos y más bienestar. Lo tengo bien claro: primero, debemos cuidar a los más necesitados, y segundo, potenciar y consolidar nuestra clase media, que representa el motor de la economía de nuestro país. Solo así la industria y el comercio volverán a crecer.

AHORA, QUIERO HABLAR  de un tema que sé que es muy importante para todos. Nuestro país ha avanzado, pero todavía tenemos problemas que resolver. Uno de los más serios es la inseguridad. No es un tema simple, pero tiene solución. Cuando asumí como ministro, la población reclamaba por la inseguridad de las carreteras. Si ustedes recuerdan, había un verdadero miedo a viajar de noche y, cuando empecé el Servicio de Seguridad Vial, dijeron que sería imposible, pero lo logramos. Mi plan ahora es crear un nuevo programa de seguridad ciudadana, dirigido directamente por la presidencia.

Vamo’ arriba. ¡a trabajar!

Clara Robles
Soy periodista, locutora y amante de las buenas historias. Disfruto escribir acerca de temas de interés para los lectores con sed de informarse.
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