Inicio Entrevistas La equinoterapia como terapia física y mental complementaria.

La equinoterapia como terapia física y mental complementaria.

equinoterapia

El caballo ha acompañado al hombre durante siglos y, por consiguiente, se le ha dado significado. De hecho, se le considera un animal con mucha potencia, gracia, belleza y nobleza. Además, en muchas culturas, el caballo representa a los cuatro elementos: Tierra, Fuego, Aire y Agua.

En América, el significado del caballo combina el poder de la tierra con sabiduría. Su símbolo ha sido honrado durante mucho tiempo como ayudante, mensajero y precursor del conocimiento espiritual de los nativos americanos, además de ser un emblema de libertad y nobleza.

Con el paso del tiempo, se volvió un deporte: la equitación, que no solo ganó muchos fanáticos, sino que también se descubrieron los roles que podía asumir, ya que contribuía a aliviar ciertas enfermedades físicas, mentales y emocionales, eso es a lo que hoy llamamos: equinoterapia. 

La equinoterapia

“La equinoterapia es ese vínculo emocional y social entre el caballo y la persona para poder beneficiar a personas con discapacidades múltiples en el ámbito social, emocional, cognitivo y físico”, así lo define Emilia Díaz, psicóloga y equinoterapeuta.

Estas sesiones no solo se concentran en el bienestar físico, sino que también se obtienen resultados que alcanzan el sistema nervioso, el área cognitiva y emocional.

Es por eso que la equitación, como terapia, se le recomienda a pacientes con autismo, Síndrome de Down, Asperger, Déficit de Atención, Hiperactividad y ansiedad generalizada. De hecho, suele ser un tratamiento para personas con parálisis cerebral, esclerosis múltiple o cualquier lesión cerebral que afecte al cuerpo.

El proceso inicia con la concentración de atención en la interacción del paciente con el caballo. Esto ocurre en las primeras dos sesiones, y aquí nos preguntamos: “¿Cómo es posible? ¿Qué pasa después?” Lo que sucede es que el caminar de este animal es más parecido al del ser humano.

“Cuando estás arriba del caballo”, explica la terapeuta, “su movimiento tridimensional te provee una rehabilitación física. Es el único animal que permite que esa rehabilitación se dé de forma natural”. 

Además, el hecho de que la temperatura del caballo es mayor que la de las personas. A los pacientes que sufren de hipotonía o hipertonía les ayuda a relajar el cuerpo y a sentirse más cómodos subidos en él, por lo que la terapia es mucho más receptiva, según aclara la especialista.

No solo es una terapia para enfermedades, también funciona como relajante: Los psicólogos afirman te ayuda a sentirte bien contigo mismo y crear confianza en ti que, como consecuencia, ayuda a elevar la autoestima, mejora las estrategias para la comunicación, permite que quien la practique se desarrolle mejor en su ámbito social, maneja los impulsos agresivos, fortalece la concentración mental y la atención, y mejora el equilibrio y la coordinación.

En el país se encuentra, en la ciudad de Santo Domingo, el Centro Dominicano de Hipoterapia, que ofrece servicios de hipoterapia, psicoterapia asistida con caballos, terapia física, ocupaciones, psicología familiar, infantil y de adolescentes.