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Elena Viyella de Paliza: Una abanderada del liderazgo femenino en el sector empresarial

Fotos: Alejandro Núñez Frómeta

EMPODERADA.

La célebre frase “caminante no hay camino, se hace camino al andar” va a la perfección con la acrisolada trayectoria que ha construido esta líder, que siempre ha demostrado tener los pies sobre la tierra y ha estado clara de que el camino al éxito es intrincado, pero aún así supo forjar un imperio profesional marcado por su distintivo sello, hasta ganarse los méritos que hoy la catapultan como una de las mujeres más visionarias de la escena empresarial dominicana. 

¿Con qué cualidades se pudiese describir a sí misma, Elena Viyella?

Es difícil para mí hablar de mis cualidades, porque lo percibo como arrogante, y no lo soy. Pero tendría que decirte que soy fuerte de carácter, perseverante, que me exijo mucho a mí misma, y que me encantan los retos y no me gusta la rutina. Soy sencilla, dedicada y siempre estudio y aprendo para crecer y mantenerme al día. A la vez, siempre miro hacia el futuro, y priorizo mis acciones, como forma de tener presente siempre lo importante, cuáles son las prioridades, qué es lo que tenemos que hacer y que lograr. Siempre hay urgencias, y lo urgente tenemos que hacerlo, pero nunca sacrificando el futuro.

Se percibe como una mujer de mucho temple, ¿cómo ha logrado mantener esa capacidad? 

Entiendo que me ayuda mi carácter, mi deseo de hacer las cosas bien, y mi visión de las cosas. Pienso que todos podemos aportar, y que es nuestro deber dar lo mejor de uno cada día, hacer el bien en nuestro camino por la vida, y todo eso te da fortaleza de espíritu y paz para continuar trabajando con ahínco, sin prisa, pero sin pausa. No me gusta dejar para mañana lo que puedo hacer hoy. Hoy sé donde estoy; mañana, quién sabe. Así, siempre estamos listos para asumir los nuevos retos y oportunidades que nos ofrece la vida, y no agobiados por las cosas que dejamos para después, y se nos convirtieron en pendientes.

Elena Viyella de Paliza

“Me siento muy orgullosa de ver hoy día tantas mujeres en posiciones directivas, en puestos públicos y privados, que hacen la diferencia”.

¿Cómo fueron sus inicios en el ámbito empresarial? 

Empecé a trabajar como agente de seguros y luego como corredora, mientras estudiaba, graduándome con una licenciatura en Contabilidad y Auditoría en UNAPEC. Un día, mi padre me llamó, pues quería que trabajara en su empresa, y no para otros, que era lo que estaba haciendo. Entré como contadora, pero al poco tiempo aprendí a programar computadoras en lenguaje básico, y decidí dedicar mi esfuerzo a automatizar las operaciones de la empresa. Tenían sistemas ya obsoletos y un gran atraso en la facturación. Ese fue mi primer gran proyecto, llevando en esos tiempos a automatizar inclusive los almacenes en zonas rurales, cosa que en nuestro país nadie había hecho todavía. Solo los bancos estaban en ese proceso. Recuerdo que traíamos la información en disquetes de PC, todos los días para procesarla en la oficina principal. De contadora, pasé a gerente del Centro de Cómputos como le decían en esa época, luego VP Administración, y finalmente Principal Oficial Ejecutivo, o CEO como usualmente se dice hoy día. En el 1998, decidí independizarme. Adquirí una de las empresas del grupo y fui fundando mis propias empresas y eventualmente adquiriendo otras. Primero una empresa de consultoría que se llamaba Indescorp, luego Monte Rio Power junto a Caterpillar Power Ventures, y así sucesivamente.

A nivel de instituciones empresariales, ya fuera de la empresa, me inicié en ANJE gracias a un querido amigo que me llamó para que participara en la plancha de su directiva y en aquel momento ni siquiera era socia. Me convenció de que me hiciera socia, y ahí, entre otras cosas, dirigí y organicé el Seminario Anual de ANJE con el tema de la Reforma Financiera, tema crucial que luego fue visionario además. Luego fui participando en las directivas de otras instituciones del sector empresarial, de la cuales presidí algunas, tales como la propia ANJE, la JAD, la AIRD, la BVRD y el CONEP, entre otras.

Más de tres décadas en este sector, ¿cuáles desafíos ha tenido que afrontar durante su trayectoria?

Al hacerme esta pregunta, me pusiste a pensar, y a nivel de la empresa, todas mis promociones realmente fueron motivadas y provocadas por diferentes asesores extranjeros independientes contratados por la empresa. Tengo que decirte que nunca me había dado cuenta hasta hoy que me hiciste la pregunta. Asumí siempre los retos y oportunidades que pude visualizar a través de mi carrera, con mucho entusiasmo, trabajando en equipo con otros, y nunca me paré a pensar ni por qué lo hacía, ni por qué los asumía, sencillamente veía la oportunidad y la tomaba. Me encanta trabajar con la gente en equipo, es la mejor forma de lograr mejores decisiones y desarrollar mejores proyectos y emprendimientos. Si no sabía del tema, lo estudiaba hasta entenderlo para poder ser útil y eficiente en desarrollarlo, arreglarlo, tornarlo o hacer lo que fuera necesario para que fuera productivo, incluyendo cerrarlo si entendía eso era lo que había que hacer. Sigo haciéndolo.

En realidad había muchas banqueras mujeres en aquel momento, pero en otros sectores, realmente había excepciones, muy, muy pocas participaban activamente, especialmente en el área agropecuaria, agroindustrial y agrícola, que era el ámbito donde operaba y opera la empresa de mi padre. Así que empecé a trabajar en el sector sin siquiera pensarlo. Pero recordando, me doy cuenta que me fui ganando a la gente, según iba interactuando con ellos y trabajando y logrando mejoras, proyectos, desarrollos. Pero nunca me paré a pensar que por ser mujer había barreras; para mí, en mi cabeza, no existen. 

A nivel de instituciones empresariales, viví la crisis electoral del 1994 a través de mi esposo que, en aquel momento, la asumió desde el CONEP. A mí me tocaron varias reformas tributarias, el Diálogo Nacional del 1996, la crisis financiera del 2003 por la quiebra de tres bancos, a menos de 30 días de haber asumido la presidencia del CONEP, varios momentos electorales difíciles donde, gracias a Dios, siempre hemos logrado salir fortalecidos como país democrático, prevaleciendo siempre la institucionalidad y luchando por el fortalecimiento del Estado de derecho y la independencia del Poder Judicial, siempre enfocados hacia una justicia independiente eficiente y objetiva que sancione oportunamente a los que incumplen nuestra Constitución, nuestras leyes y reglamentos. 

Y la más reciente, la participación en el Grupo de Trabajo por la Transformación y la Profesionalización de la Policía Nacional (GTTPPN). Tremendo reto que ha asumido nuestro presidente Luis Abinader, reto nunca asumido con tanta profundidad, dedicación, seguimiento e interés por un presidente en nuestro país. Ojalá logre transformarla para bien de la sociedad dominicana, para los propios miembros de la Policía Nacional. Pero para que lo logre, sepamos todos que es desde la sociedad que tenemos que participar y contribuir a esa transformación. Debemos ir reconociendo los logros, y participar para lograr mayores mejoras, en lugar de criticar constantemente, pues ese trabajo no es fácil. Criticar es fácil, perseverar para lograr la transformación gradual de la misma es un trabajo arduo, difícil y tendrá que ser constante y perseverante. Participemos, todos tenemos algo que aportar para lograr esa transformación clave, para la seguridad ciudadana y el desarrollo de nuestro país.

“Con mejor educación, transformamos el país de forma mucho más sostenible, logramos mejores ingresos para todos aquellos que quieran progresar y creamos mayores oportunidades de desarrollo”. 

Ha presidido importantes entidades como Conep, AIRD, EDUCA, ANJE, BVRD Y JAD. ¿Qué aprendizajes obtuvo durante su gestión en ellas? 

Para dirigir una institución empresarial, sea sectorial como por ejemplo lo son la AIRD y la JAD, o cúpula como lo es el CONEP, lo primero es que hay que prepararse y estudiarse todos los temas y entenderlos para poder expresarnos con conocimiento y propiedad en el momento oportuno. Tenemos que rodearnos de gente buena y capaz en la dirección de las mismas, personas profesionales que aporten buenas ideas y discutan y respeten sus ideas y las de los demás; personas que tengan espíritu de aportar, ayudar a crecer, fortalecer las instituciones y apoyar el desarrollo sostenible, tanto económico como social de nuestro país. En mi caso, creo en trabajar propositivamente, especialmente en estas instituciones que idealmente deben estar delante con sus posiciones y propuestas. Como segundo, pero no por ello menos importante, hay que ser inclusivo y muy paciente, para lograr las mejores decisiones en conjunto y poder impulsar las transformaciones necesarias. 

Usted es catalogada como una agente de cambio para la sociedad dominicana. ¿cómo ha sido llegar hasta este nivel? 

He trabajado durante muchos años aportando mis ideas, tiempo y esfuerzo en transformar nuestro país para tengamos una educación pública y privada de calidad para todos nuestros niños, niñas y adolescentes, para que haya más y mejores oportunidades de trabajo y de desarrollo para todos, sin importar de dónde vengamos, y para que seamos un país con un desarrollo sostenible, tanto social como económicamente, siempre cuidando nuestros recursos naturales y nuestra gente. Y sí, siempre trato de cambiar, modernizar, transformar el cómo hacemos las cosas, si pienso y entiendo se pueden hacer mejor. Soy así, pienso así y así actúo. Que toma mucho más esfuerzo y paciencia, claro que sí, pero vale la pena y mientras más ciudadanos lo hagamos y mientras más trabajemos juntos, deponiendo nuestros intereses personales y particulares, sean estos empresarios, miembros de partidos políticos, sociedad civil en pleno, y hasta el ciudadano de a pie, mejor país tendremos. 

En materia de transformación social, ¿qué ámbitos debe mejorar la República Dominicana? 

La educación, la educación y la educación… Eso es lo principal que debemos mejorar. Con mejor educación, transformamos el país de forma mucho más sostenible, logramos mejores ingresos para todos aquellos que quieran progresar y creamos mayores oportunidades de desarrollo. Tenemos un desarrollo turístico impresionante, el sector agrícola y las zonas francas se van sofisticando cada vez más. Las industrias son cada vez más modernas y líderes vanguardistas en muchas áreas. Somos ejemplo de minería responsable y sostenible, pero es la mejor educación lo que hace que realmente progresemos y crezcamos sosteniblemente. Y ello acompañado de un Estado de derecho fuerte, con un Poder Judicial cada vez más fuerte e independiente, que nos garantice una Justicia eficiente, oportuna y objetiva.

Es más fácil ver los logros obtenidos, mas no los esfuerzos detrás. ¿qué tanto le ha costado ganarse el renombre del que goza hoy día? 

Si algo tengo, es una gran capacidad de trabajo, no me canso, eso me ayuda a dar la milla extra, la que hace la diferencia. Eso me permite aportar, pensar, aprender e incidir en diferentes sectores y temas. Me permite levantarme temprano y pensar tranquila lo que debo hacer, planificar y organizar como es mejor hacerlo, y dar lo mejor de mí. No es fácil, para nada es fácil. Todo lo bueno toma trabajo y esfuerzo, pero no hay mejor sensación de realización y fortaleza, que el sentido del deber cumplido, de haberlo hecho con nuestro mejor esfuerzo y aportado lo mejor que pudimos. No siempre sale bien, claro que no. Y de eso no te preguntan, de eso nadie habla, de cuántas veces se cayó y cuántas veces más tuvo que levantarse porque algo no le salió bien, pero aplica para todo en la vida. Al final, lo importante es siempre levantarnos, arrancar de nuevo, aprender de los errores y de lo que no hicimos bien, corregir y hacerlo mejor la próxima vez. Hoy día, solo cuentan los éxitos, y se olvidan del trabajo que les dio llegar. Y muchos que no saben, creen que solo es a ellos que les da trabajo, y es bueno que sepan que a todos nos da trabajo, nos cuesta esfuerzo, frustraciones, dificultades, tropezones con piedras en el camino, pero la perseverancia, la pasión, la dedicación con que lo emprendemos, es lo que nos hace diferentes. 

“Todo lo bueno toma trabajo y esfuerzo, pero no hay mejor sensación de realización y fortaleza, que el sentido del deber cumplido, de haberlo hecho con nuestro mejor esfuerzo y aportado lo mejor que pudimos”.

Anteriormente, las empresas eran lideradas únicamente por hombres, pero en los últimos años ha emergido un liderazgo femenino. ¿De qué manera interpreta usted este cambio? 

La sociedad ha progresado mucho y con ella, las mujeres hemos avanzado. Hoy día muchas más participan y se educan mucho más que los hombres, y la mayoría tienen las mejores notas en las universidades, porque, indudablemente, nos da más trabajo, tenemos que poner mucho más de nosotras mismas para emerger como mejores opciones a la hora de asumir un nuevo puesto de trabajo, una oportunidad de desarrollo, pero la transformación se ha estado dando y continúa cada vez más rápido, por el esfuerzo de todos aquellos, y especialmente, aquellas mujeres heroicas, que nos precedieron. Interpreto este cambio como algo que era justo y necesario; nos restringieron tradicionalmente por muchos años a quedarnos en casa, a no optar por una carrera, hasta en la propia Biblia se nos restringía, así como en diferentes culturas y religiones, unas más restrictivas que otras, pero eso ha cambiado para bien, al menos en nuestro país. Y no se trata de ahora nosotras voltear la balanza. Se trata de lograr el balance, valga la redundancia, se trata de permitir que nos desarrollemos todos y todas con equidad, justicia, e igualdad de oportunidades y que contratemos el mejor talento, sin discriminaciones ni prejuicios. Todavía la mayor responsabilidad de la casa, de los niños, pesa más en nosotras, pero cada vez más, los hombres participan y ayudan más. Y logramos familias más balanceadas, más hermosas, y niños más felices y talentosos. Eso es lo que queremos y debemos lograr.

Desde su convicción, ¿cómo visualiza a la figura de la mujer en el mundo empresarial?

La visualizo como talentosa, capaz, perseverante y exitosa. La visualizo como una gran profesional que aporta mucho y transforma, que crece y ayuda a crecer, que cada vez participa más e incide más. Me siento muy orgullosa de ver hoy día tantas mujeres en posiciones directivas, en puestos públicos y privados, que hacen la diferencia. Nuestra participación en el mundo empresarial, balancea mejor la sociedad y el desarrollo sostenible de las naciones. Ese es el camino.

Conforme a su experiencia como líder, ¿cuenta la República Dominicana con las condiciones para que haya una presidenta? 

Pienso que sí, que una buena candidata a la presidencia podría lograrlo. Recordemos sí, que nosotras las mujeres somos muy exigentes y le vamos a exigir más, mucho más. La sociedad le exigirá más también. Pero entiendo que sí, que hay y habrá cada vez más condiciones para que ocurra. Y ojalá el día que ocurra sea por sus méritos. No queremos ser una estadística ni cumplir una cuota, solo queremos ser por lo que somos, por lo que aportamos, por nuestra calidad profesional, por nuestra calidad humana, por nuestra integridad y nuestra fortaleza de espíritu.

Milagros De Jesús
Periodista, locutora y maestra de ceremonias. Amante de la escritura creativa y de las buenas historias.
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