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Un clásico de Egipto

Abou El Sid

PARA SIBARITAS.

Abou El Sid, Cairo

Abou El Sid

fotos Fuente externa

Situado en Zamalek, un ambiente auténtico y bohemio que cuenta con deliciosos y abundantes platos egipcios. Sus platos son los más exquisitos de todo Egipto, alguno de ellos son : Foul con salsa de Tahina, Koshari, Paloma rellena con arroz y Molokheya con conejo.

Los lugares con historia son fascinantes y este restaurante no es la excepción, Abau El Sid, conocido como «el maestro» era un hombre de escasos recursos y humilde, famoso por su generosidad hospitalaria y sobre todo por cocinar los platos más exquisitos; su cocina era legendaria durante el Imperio otomano, en El Cairo fatimí.

Abou El Sid

Si tuviera que elegir las especialidades de la casa, seleccionaría los siguientes platos: Tahini, Bessara, Pasas de liana rellena con yogurt y dip de menta, Yogurt con Pepino y dip de menta, Foul Taameya con sésamo y Abou El aperitivo de Sid’sTray. Debes probar el Kebab, que es una de los platos típicos de Egipto más conocido y consiste en pinchos morunos de carne de cordero asado al carbón que se sirve con mucho perejil. Una variante es la Kebab Hal-la, plato en el que los trozos de carne han sido previamente aderezados con especias, este es definitivamente mi favorito.

La ubicación geográfica de Egipto, rodeada de países como Palestina, Líbano y Siria, ha llevado a una conjugación de ideas, personas y culturas que influyen directamente en la cocina del restaurante, su decoración y sus platos.

Era tan célebre, que el sultán lo requirió para su cocina, pero antes de contratarlo se disfrazó de pobre y visitó el hogar de Abou el Sid. Pasó dos días en su casa, haciéndose pasar por mendigo y se deslumbró con la comida que le ofrecía.

Cuando decidió regresar al palacio, solicitó la visita del cocinero; cuando Abou el Sid llegó, el sultán le pidió que fuera su chef personal. Al pasar el tiempo se sintió infeliz con la vida en el palacio e intentó convencer al sultán de que lo dejara ir, pero su solicitud fue denegada, a cambio de su libertad tendría que desvelar sus secretos culinarios. Días después logró escapar y compiló sus recetas en un libro y las escondió en un lugar seguro.