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Body and Soul l Los diez hábitos más productivos

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Body and Soul l Los diez hábitos más productivos

BODY AND SOUL.

Los diez hábitos más productivos

¿Termina las mayoría de los días sintiendo que no ha aprovechado bien el tiempo, que le quedan innumerables asuntos pendientes y que no le alcanzan las horas para cumplir con su trabajo, atender a sus seres queridos y disfrutar de sus aficiones cómo le hubiera gustado? Así inicia este interesante reportaje publicado por la prestigiosa periodista Inmaculada Tapia en la que aborda este interesante tema tan en boga y necesario conocer en estos días.

“Decía Gandhi, que un minuto que pasa es irrecuperable… y lo cierto es que malgastamos mucho tiempo de nuestras vidas en el ámbito laboral y profesional”, señalan Ignacio Buqueras, economista y experto en la racionalización de los horarios, y Jorge Cagigas, profesional de amplia trayectoria en Recursos Humanos y presidente de la Fundación para el desarrollo de la Función de Recursos Humanos FUNDIPE.

Buqueras y Cagigas han publicado el libro Dejemos de perder el tiempo para cambiar la mentalidad de las empresas y los empleados respecto a la utilización del tiempo y aportar ideas y consejos prácticos para conseguir los objetivos. De esta manera proponen 10 medidas claves para gestionar el tiempo en el trabajo, para obtener una mayor productividad y aumentar su satisfacción, motivación e integración en las empresas. La invitación es a poner en práctica estos hábitos que de seguro nos ayudarán a ser mejores seres humanos.

«Al comienzo de cada jornada es conveniente anotar las tareas que se deben hacer en el día y numerarlas según su prioridad», dicen los expertos.

NÚMERO 1.
Entre y salga a la hora establecida.
La gestión eficaz del tiempo de trabajo comienza por la puntualidad, una gran virtud que permite aprovechar mejor el tiempo, y es una muestra del respeto hacia el tiempo de los demás, a la vez que una manera de exigir respeto para el propio. Añaden que, ser escrupuloso con la hora de entrada al trabajo, da legitimidad para serlo también con la de salida.
NÚMERO 2.
Planifique y priorice.
Al comienzo de cada jornada es conveniente anotar las tareas que se deben hacer en el día y, a continuación, ver cuáles son importantes y/o urgentes y cuáles no. Numerarlas según su prioridad y procurar atenderlas en ese orden. “Así, si no da tiempo a realizarlas todas, al menos quedarán resueltas las primordiales”, señalan los expertos.
NÚMERO 3.
Organícese.
“Es mejor dedicarse a las tareas de una en una, abordándolas de principio a fin, ya que querer hacerlo todo a la vez no funciona y es fuente de estrés”, dice Buqueras. Aconsejan simplificar y desterrar la manía por la perfección innecesaria, “para no derrochar tiempo útil en hacer las cosas como nadie las ha pedido, y mantener la mesa de trabajo ordenada, porque la efectividad se reduce si está invadida permanentemente por papeles”, afirman.
NÚMERO 4.
Comprométase e ilusiónese.
Para Buqueras y Cagigas hay que poner entusiasmo y hasta pasión y mostrarse orgulloso de pertenecer a la empresa y no sentirse indiferente ante los éxitos o fracasos de la empresa.
“Uno debe implicarse en su trabajo, asumir responsabilidades, tomar iniciativas, tener motivación para aprender constantemente y tener la meta de un trabajo bien hecho, en el tiempo adecuado, para la propia realización y satisfacción”, destacan.
NÚMERO 5.
Aumente su ratio de productividad.
Estos expertos en trabajo y empresa señalan que “es preciso mentalizarse para aprovechar al máximo las horas que se pasan en el puesto, evitando dispersarse en distracciones, como charlas intrascendentes con compañeros, distendidas conversaciones telefónicas o consultas extralaborales en internet”.
NÚMERO 6.
Sepa decir “no”.
“Muchas veces, por complacer a otras personas, se hacen cosas que no se deberían y después nos sentimos culpables por no haber cumplido con lo que teníamos pendiente”. Buqueras y Cagigas, recalcan que “es mejor decir no y llegar hasta donde se dice, que decir siempre sí y llegar solo hasta donde se puede”.
NÚMERO 7.
Utilice racionalmente las tecnologías.
“Una vez abiertos, los emails que lo requieran deben ser contestados en el momento, dejando para más adelante los que precisen una respuesta reflexiva y eliminando los que no interesen o hayan sido ya resueltos”, aconsejan. En cuanto a los emails que se envían, Buqueras y Cagigas señalan que tienen que ser “concisos y claros”.
NÚMERO 8.
Desconecte.
Mientras que internet, el correo electrónico, el teléfono fijo y el móvil han de ayudar y no interrumpir el trabajo, fuera del ámbito laboral hay que gestionar bien el uso del teléfono móvil y del portátil, “porque no se trata de estar conectado a la empresa 24 horas al día todos los días, ni tampoco de llevarse trabajo a casa”.
NÚMERO 9.
Emplee menos tiempo en las comidas
“Si el tipo de actividad y la empresa lo permiten, es preferible almorzar en la mitad de tiempo e invertir el resto en trabajar y venir de casa ya desayunado, ya que ese tiempo se ganará para salir antes y poder atender a la vida personal y familiar”, indican.
NÚMERO 10.
Deje espacio a la familia y a si mismo.
“Para hallar el equilibrio necesario para estar sanos psicológica, emocional e intelectualmente tenemos que dedicar tanto tiempo a nuestra persona y nuestra familia como al trabajo”.

EDITORIAL.

Recuerdo que de muy pequeño aprendí a guardar algunas cosas para días especiales. Era una costumbre que por necesidad quizás debíamos hacer, pues no había mucha abundancia. La ropa es un ejemplo. Si mi mamá me compraba algo nuevo o si mi padre, que vivía en Estados Unidos, me enviaba ropa, la guardaba de inmediato para “una ocasión especial”.
En muchos aspectos de nuestras vidas quizás seguimos guardando lo mejor de nosotros para algún día y no nos damos el permiso de disfrutar en el aquí y el ahora. En aquella oportunidad, por inocencia o inmadurez, ignoraba que cada día es especial, que el momento ideal no existe como tal, sino que es cada instante en el que respiramos.
Si reflexionamos nos formularemos las siguientes preguntas: ¿Habrá algo más especial que amanecer vivo? Existirá otro milagro más sorprendente que abrir nuestros ojos y poder contemplar nuestro entorno lleno de colores y matices por doquier? ¿Qué estás esperando para ser feliz? ¿La compra de la casa? ¿Un nuevo vehículo? ¿Un viaje? ¿Una pareja? ¿Cuál es esa oportunidad que estás esperando? La invitación es a que ya no esperes la situación o el regalo especial, según tus códigos, para comenzar a disfrutar de todo lo bueno que la providencia divina ha preparado para ti. Abre bien los ojos, cuenta tus bendiciones, advierte que el hecho de estar vivo es el mayor milagro.