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Somos su Voz: Voluntarios con Esperanza-Voces

SOMOS SU VOZ

 

ESCRIBIENDO ESTAS LÍNEAS, me hacen ensimismarme, olvidarme del mundo y solo pensar en el gran privilegio me ha dado la vida. En lo sucesivo pretendo contarles como se inició en mi vida el amor incondicional por los animales y el porqué protegerlos, entre otros temas que iremos desarrollando a lo largo de este trayecto que recién se inicia. Gracias, reitero, por esta oportunidad que tanto necesitan nuestros animalitos, criaturas del universo que merecen todo el respeto y la consideración.
No les niego que por mi mente había pasado la idea de algún día escribir y poder llevar mensajes pensando en el bienestar de los animales, de hecho, a muchos de mis amigos ya se lo había comentado, pero ¿cómo?, ¿cuándo lograrlo? La respuesta llegó el día menos esperado de una forma llana y espontánea; la clave para mí misma y para todos es dar pasos firmes en pos de lo que quieres lograr, aunque encontremos tropiezos en el camino.
Nací amando los animales, muchos de nosotros rodeados de familiares que también los aman. La lucha constante viene desde el 2009 cuando abrí una página en el Facebook. No les niego que tuve la duda, hasta que supe que a través de esta herramienta podía ayudar a los animales de nuestro país. La gran sorpresa fue darme cuenta de que no estaba sola y encontré miles de personas entregadas a la causa que, al día de hoy, somos grandes amigos y unidos vamos logrando considerables cambios a favor de estas criaturas.
Quiero destacar y compartir una frase que se ha hecho muy popular entre todos los que los defendemos y lograr que sea acogida por nuestros gobernantes, implementando leyes ya existentes, pero también que sea asumida por conciudadanos como parte del desarrollo para un mejor país: “La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados según la forma en que tratan a sus animales”. Mahatma Gandhi. No en vano, cuando tenemos la oportunidad de viajar al extranjero, notamos cómo los países más civilizados los cuidan; hasta sentimos una inmensa paz y tranquilidad de no encontrarlos en las calles pasando precariedades.
Los animales son tratados con dignidad y respeto, ¿acaso no desearíamos dirigirnos hacia ese logro? Claro que sí, sin embargo, aún hay quienes piensan y nos cuestionan: ¿Cómo crees que se puede pensar en los animales si aún hay niños y envejecientes en la miseria? A lo que respondemos: podemos repartirnos la tarea en los diferentes voluntariados y hacer camino al andar en todas las necesidades propias de países como el nuestro.
Otra pregunta muy frecuente que nos hacen: ¿Por qué ayudas a los animales y no a los niños? A lo que contestamos calmadamente y desde lo más profundo de nuestra convicción: porque tanto los niños, los envejecientes y los animales necesitaran siempre de un adulto-joven capaz de tenderles la mano, entonces…  les comento, que para mi sorpresa, la mayoría de las veces el silencio del interlocutor que cuestiona se hace presente como aceptando la respuesta. ¡Si todos nos uniésemos en querer ayudar a las diferentes causas, la carga podría estar mejor repartida… ¡aún falta gente que se dedique a ayudar! La triste realidad de los perros y gatos callejeros no es fácil de controlar y es una labor a muy largo plazo.
Son muchas las acciones que se requieren: recibir ayuda y colaboración de parte del Estado para hacer jornadas periódicas de esterilización, vacunación y adopciones, y muy importante: la creación de albergues y planes dirigidos a la protección animal de parte de Salud Pública, de los Ayuntamientos y la Policía Nacional, entidades gubernamentales llamadas a intervenir según lo establecido en la Ley 248-12 de protección animal y tenencia responsable.
La solución, queridos amigos, no es el envenenamiento masivo, cruel y doloroso, ni tampoco cambiarlos de su entorno o botarlos pues solo trasladamos el problema y el desamparo a otro lugar. No obstante a todo lo anterior, la conciencia hacia los animales ha crecido rápidamente en una gran parte de nuestra población; algunos aún están dormidos, la decisión de despertar es simple: propósito, dedicación y permanencia es la clave.
¡Atrévete hoy! Decide a qué persona educar, a quién ayudar, a cuál animalito puedes tenderle la mano, revisa tu entorno, de seguro encuentras uno esperándote. Solo nos resta emprender la tarea, tenemos fe en que con educación lo lograremos; lograremos que se involucren cada vez más ciudadanos y que seamos un importante grupo de personas dispuestas a dar el todo por el bienestar de los animales. Gracias por leernos de parte de todos los Voluntarios con Esperanza.

EDITORIAL.

«Porque lo dan todo, porque ante el poder del ser humano que cuenta con armas… son indefensos. Porque son eternos niños, porque no saben de odios ni guerras. Porque no conocen el dinero y se conforman solo con un techo donde guarecerse del frío. Porque se dan a entender sin palabras, porque su mirada es pura como su alma. Porque no saben de envidia ni rencores, porque el perdón es natural en ellos. Porque saben amar con lealtad y fidelidad. Porque no compran amor, simplemente lo esperan, porque son nuestros compañeros; eternos amigos que nunca traicionan. Y porque están vivos… por esto y muchas cosas más merecen nuestro amor y respeto.Si aprendemos a amarlos, estaremos más cerca de Dios». Madre Teresa de Calcuta.
Bienvenidos al maravilloso mundo donde creamos conciencia en favor de los animales. Deseo con mucho cariño dedicar esta primera entrega a todos los voluntarios que, con tanta devoción, ayudan día a día a nuestros mejores amigos: ¡los animales del mundo!
Que ustedes estén leyendo este artículo es maravilloso para mí, porque el haber obtenido esta oportunidad de plasmar mis vivencias y amor por los animales con la finalidad de fomentar la sensibilidad hacia ellos, es una de las sensaciones más hermosas que he experimentado en mi vida.
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