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Renzo Monge

POR DENTRO.

entrevista: Nathalie Hernández / fotos: Julio César Peña  
¿Qué representa el vino en la vida de Renzo Monge? Qué sientes al descorchar una botella de vino? Es un producto noble. Una botella de vino implica disfrutar los mejores momentos. Siempre da motivos para compartir con familia y amigos. Genera esa curiosidad de experimentar cómo se va desenvolviendo cada copa.
¿Cómo relaciona usted el mundo vinícola con los negocios?El mercado vitivinícola sin duda tiene un peso muy importante sobre los negocios. El vino es una bebida que está presente en muchos momentos y del que hay bastante por conocer. Con abundantes variedades de uva, tipos de vino y diferentes estilos, la vitivinicultura es una industria que ha venido creciendo a lo largo de los años en todo el mundo. La misma siempre tiene interacción con otras industrias, desde las que proveen insumos y maquinarias, hasta las que se encargan de su comercialización.
¿Cómo llega Renzo Monge a la familia Escorihuela? Luego de trabajar algunos años en el rubro de logística internacional, emprendí mi rumbo hacia Escorihuela Gascón, con el afán de poder desenvolverme en el mundo del vino.
¿Qué se siente ser tan jóven y tener sobre sus hombros responsabilidades como las propias de su cargo? Realmente es una gran experiencia y un tremendo desafío que me motiva a mejorar día a día, poniendo esfuerzo en seguir desarrollando nuevos negocios y mantener nuestro producto presente en la mesa de nuestros clientes.
En su andar por el mundo…¿qué le ha enseñado la vida? La vida me ha dado la oportunidad de poder compartir experiencias de muchas personas, de conocer muchos lugares, de poder nutrirme de distintas culturas y entender los diferentes puntos de vista. Me ha enseñado que no hay una sola forma de ver las cosas y que estamos a prueba en todo momento.
¿Qué representa Escorihuela en la vida de Renzo Monge?Escorihuela para mi es otra familia. Es un gran equipo, en el que trabajamos día a día, cuidando nuestros viñedos, elaborando un producto de primera calidad, y dando a conocer la cultura del vino argentino a través de nuestros productos.
¿Cómo es un día normal para Renzo? Arrancar temprano en la mañana a desayunar con mi pareja es fundamental. Luego marcho a la bodega, reviso los temas pendientes, converso con mis clientes y revisamos en equipo las cuentas. Por la tarde tengo mi tiempo para entrenar unas horas. Ya por la noche, cenar y ponerme al dia con alguna que otra serie de Netflix.
¿En algún momento de su vida se visualizó siendo parte de esta industria? Era una posibilidad que veía remota. Como te comentaba, vengo del sector de la logística internacional, pero siempre relacionado con vino, por lo que era un trabajo que anhelaba. Sin duda, cuando se presentó la oportunidad de trabajar en una bodega, y no solo cualquier bodega, si no Escorihuela, no dudé mi decisión un segundo.
Caminar los viñedos de Escorihuela, ¿qué sentimientos provoca en usted? Es una mezcla entre orgullo, alegría, euforia. Es ver todo desde el comienzo. Como los lugares han sido cuidadosamente seleccionados; la forma en que la uva crece y como varían cada una de las plantas. Ver a las personas trabajando arduamente para cuidar de los viñedos, para llegar al tan esperado momento de la cosecha. Cada botella de vino conlleva un trabajo que muchas veces no se vé. De esos verdaderos invisibles, que son la base fundamental de todo el proceso.
Sí tuviese la oportunidad de cambiar de área, ¿lo haría? Realmente no lo cambiaria. Estoy muy contento con mi trabajo. El mismo me ha permitido vivir muy lindas experiencias y conocer gente extraordinaria.
Una anécdota que nos quiera compartir… Nací y me crié en Mendoza. Desde pequeño fui a una escuela de Godoy Cruz. Siempre pasaba por la calle Belgrano y veía una antigua bodega. Alguna vez, una amigo de mi padre, nos comentó que quería llevarnos a mis hermanos y a mí a un recorrido por las bodegas de Mendoza.
Fue allí cuando recordé que había una vieja bodega en Godoy cruz, que quería visitar, pero creía que estaba abandonada. Pasamos por varias bodegas! Fue hace muchos años ( alrededor de 20) y realmente no recordaba mucho de esas visitas.
Hace 7 años comencé a trabajar en Escorihuela, una antigua bodega de Godoy Cruz, y cuando conocí uno de los iconos de la bodega,  el gran tonel de Bakkhos, supe y recordé ya había estado ahí. Que casualmente había sido mi primer visita. Esa vieja bodega que creía abandonada, se mantiene hasta el dia de hoy y varios años después, es mi lugar de trabajo.
RENZO IVÁN MONGE funge como director de exportaciones de la prestigiosa bodega argentina Escorihuela, para Latinoamérica. Recientemente estuvo de visita en el país, de la mano de Señor Vino. Este joven mendocino es el mismo que de niño caminaba por la calle Belgrano, en Gody Cruz y siempre veía una antigua bodega, la cual quería visitar, pero creía abandonada. Al llegar hace siete años a Escorihuela y conocer el gran tonel de Bakkhos, recordó que había estado ahí. Esa vieja bodega que pensaba desatendida, se mantiene hasta el día de hoy, y varios años después se convirtió en su lugar de trabajo.